Seventh-Day Adventist Church

IAD MINISTERIAL ASSOCIATION

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Boletín Ministerial

28 de junio de 2018

La necesidad de involucrarnos todos en la misión


Por el pastor Adam Dick
Secretario Ministerial de la Unión Mexicana del Norte

Pero él se acercó y les dijo: “Dios me ha dado todo el poder para gobernar en todo el universo. Ustedes vayan y hagan más discípulos míos en todos los países de la tierra. Bautícenlos en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Enséñenles a obedecer todo lo que yo les he enseñado. Yo estaré siempre con ustedes, hasta el fin del mundo” (Mateo 28:18-20 TLA). Id y haced discípulos, se ha constituido en el imperativo evangélico encomendado a la iglesia de Dios en el discurrir de la historia. En este sentido es responsabilidad de los líderes ministeriales y ancianos locales, involucrar a toda la iglesia para alcanzar este desafío misionero. ¿Qué se propone? Implementar la estrategia de Todo Pastor Involucrado, Todo Anciano Involucrado y Todo Miembro involucrado. ¡Todos en la Misión de hacer discípulos!

TPI (Todo Pastor Involucrado) 

Las siguientes citas de Elena de White nos ofrecen una extraordinaria  iluminación de lo que significa la tarea del pastor.   "A causa de que sus miembros no son debidamente entrenados por quienes Dios ha puesto para supervisar, muchos son siervos flojos, escondiendo sus talentos en la tierra, y quejándose aun de la manera como Dios los trata. Esperan ser atendidos como niños enfermos". (MPa. p.257)

"A veces los pastores hacen demasiado; tratan de abarcar toda la obra con sus brazos. Esta los absorbe y los empequeñece; y sin embargo continúan abrazándola en su totalidad. Al parecer piensan que ellos solos han de trabajar en la causa de Dios, en tanto que los miembros de la iglesia permanecen ociosos. Esto no es en ningún sentido la orden de Dios". (Ev. p. 87).

“El trabajo del ministro no termina con la presentación de la verdad desde el púlpito. Debe realizar con ahínco, en forma personal, el trabajo de casa en casa, estudiando las Escrituras con las personas, y orando con ellas. Pero esta obra ha sido descuidada; y por esto las iglesias están faltas de poder. Hay muchos ministros ordenados que nunca han ejercido un cuidado pastoral sobre el rebaño del Señor, quienes nunca han vigilado las almas como quienes tienen que rendir cuenta. La iglesia, en vez de desarrollarse, es dejada para ser un cuerpo débil, dependiente, e ineficiente. Los miembros de la iglesia, entrenados para depender de la predicación, hacen muy poco por Cristo. No llevan frutos, si no crecen en egoísmo e infidelidad. Ponen su esperanza en el predicador, confiando en sus esfuerzos para mantener viva su débil fe”. (MPa. p.257)

TAI (Todo Anciano Involucrado)

¿Qué nos dice el espíritu de profecía acera del trabajo que debe ser hecho por los líderes de la iglesia 

"Den el ejemplo los que instruyen, trabajando entre el pueblo, y otros, al unirse con ellos, aprenderán de su ejemplo. Un ejemplo vale más que muchos preceptos". (SC. p.75)

"La obra de Dios en esta tierra no podrá nunca terminarse antes que los hombres y mujeres abarcados por el total de miembros de nuestra iglesia se unan a la obra y aúnen sus esfuerzos con los de los pastores y dirigentes de las iglesias". (CPI p.103).

La lectura cuidadosa y reflexiva de este material nos dice que cada dirigente de la iglesia local, ancianos y encargados deben tener la visión de buscar las formas para involucrar al total de sus miembros. TPI, TAI, TMI, es hoy por hoy una cadena de liderazgo que nos une en un propósito para cumplir la misión. El líder de mayor influencia en la iglesia, al anciano y encargado debe asumir su trabajo de despertar e involucrar a los miembros de iglesia en este sagrado cometido. Por su ejemplo y testimonio lograremos tener iglesias sanas, instruidas y participativas.

TMI (Todo Miembro Involucrado)

Nuevamente examinemos lo que nos dice con claridad meridiana el Espíritu de profecía. “Cada iglesia debe ser una escuela práctica para obreros cristianos. Sus miembros deberían aprender cómo dar estudios bíblicos, cómo dirigir y enseñar clases en la escuela sabática, cómo auxiliar al pobre y cuidar al enfermo, y cómo trabajar en pro de los inconversos. Debería haber escuelas de higiene, escuelas de cocina, y clases en diversos ramos de la obra de auxilio cristiano. Debería haber no solo enseñanza teórica, sino trabajo práctico bajo la dirección de instructores experimentados” (SC 75.5)

La misión y visión establecida para nuestra iglesia es clara: “Glorificar a Dios, y bajo la influencia del Espíritu Santo, guiar a cada creyente a una experiencia de relación personal y transformadora con Cristo, que lo capacite como discípulo para compartir el Evangelio Eterno con toda persona”, “Cada miembro del cuerpo de Cristo preparado para el Reino de Dios”. Cuando el miembro de iglesia viva la experiencia de una relación con Dios por medio de un discipulado auténtico en su iglesia local, estaremos cumpliendo la misión como pastores y ancianos de la iglesia. ¿Qué esperas para iniciar en tu iglesia?


El Boletín Ministerial es un artículo semanal para pastores y ancianos producido por la Secretaría Ministerial de la Iglesia Adventista del Séptimo Día en la División Interamericana / Editor: Pastor Josney Rodríguez, Secretario Ministerial.



15 de junio de 2018

CINCO OBJETIVOS DE LAS REUNIONES DEL PASTOR CON ANCIANOS Y LIDERES DE GUPOS PEQUEÑOS

Por el pastor Luis Astudillo
Secretario Ministerial de la UniónVenezolana Oriental

Definitivamente “la vida del grupo pequeño depende de la reunión semanal, dirigida por el pastor”[1]. Esta es una afirmación contundente que desearía que fuese entendida, aceptada y practica por muchos pastores que intentan avivar a su iglesia.  Con esta reunión debidamente organizada en su ejecución y planificada en su elaboración, traería una gran bendición a la iglesia por medio de sus lideres.

La sierva del Señor dio los fundamentos de una reunión misionera ideal al decir: “traigan de semana en semana sus informes a la reunión misionera y cuenten lo que hayan experimentado y éxito obtenido por la gracia de Cristo. Si tales informes fueran traídos por personas que trabajan con dedicación, las reuniones misioneras no serian áridas ni tediosas, rebosaran de interés y no faltaran asistentes[2]. Quizá queriendo indicar que este tipo de reunión debe tener tres elementos básicos: (frecuencia) debía ser semanal, debería informar y contener testimonios exitosos.

¿Cuáles son los cinco elementos vitales de cada reunión?

1. Inspiración: En la inspiración el propósito es doble:  preparar la mente y el corazón para la reunión y dejar los fundamentos filosóficos bíblicos.  Se presentaran temas devocionales que tengan que ver con las bases bíblicas y del Espíritu de Profecía del área que se quiere desarrollar. Esto brindaría una base sobre lo que se quiere plantear en reunión.  Es oportuno además usar este periodo para presentar la filosofía bíblica de los departamentos y sus programas. Aquí se persigue abordar “la pregunta más importante que el cerebro necesita responder: por qué?”[3]

2. Capacitación: La meta con el entrenamiento es suplir las necesidades detectadas. Idealmente debe ser con contenido teórico-práctico. Procure ser novedoso pero eminentemente práctico en su capacitación. Oriente en este aspecto “el cómo” [4]  se han de desarrollar los procesos.  Añada valor agregado con la invitación de un departamental o alguien externo para cada entrenamiento. Elena White exhortó: Muchos trabajarían con gusto si le enseñaran cómo empezar. Necesitan instrucción y aliento.[5]   

3. Planificación: El objetivo es construir un puente entre la realidad y los sueños; planificar las actividades y necesidades futuras y elaborar las estrategias para alcanzar los fines propuestos.  Recuerde que cada estrategia no es un fin en sí misma solo es un medio para alcanzar un fin que está determinado por cada fase del año eclesiástico.  Por lo que será indispensable coordinar los diferentes eventos y planes de acción a fin de lograr sinergia. Entre las partes.         

4. Evaluación:  El desafío es comparar lo planeado y lo alcanzado. Para ello, los líderes definirán las áreas y propósitos a evaluar en cada reunión. Este aspecto será un termómetro para saber en qué medida se están implementando las estrategias y cuáles son los resultados obtenidos, . Recuerde que si su plan o programa no impacta a cada miembro de la iglesia local, no está todavía siendo de utilidad y bendición.

5. Motivación: El objetivo es incentivar a las personas que están alcanzando los desafíos trazados. Por más sencillos que sean los avances, ¡los líderes deben ser estimulados o motivados!. Lleve “algo” para dejar en manos de quienes han logrado concretar las metas propuestas. Muchas veces no importa el tamaño del detalle, sino que exista un reconocimiento público por los objetivos alcanzados.  Los reconocimientos deben ser ofrecidos inmediatos a tarea. De esta forma, el efecto aumentará en los que lo han logrado y en aquellos que serán estimulados para hacerlo. Muchas veces, la sola mención en público es de mayor estimulo que un buen regalo en privado.

En conclusión, el pastor  y anciano debe hacerse esta pregunta: ¿Estoy inspirando,  capacitando, planificando, evaluando y motivando a mis lideres en las reuniones semanales?


[1] Heron Santana. Grupos Pequeños, Teoría y Practica. (IASD. División Sudamericana. ACES. Sf) Pág. 6

[2] Elena White. Testimonios para la iglesia, Tomo 6, pág. 435

[3] Josney Rodriguez. Soñemos en grande: un liderazgo que impacte. (Inter-American Publising Asociation: Miami) 2018. p.48

[4] Ibíd. 49.

[5] Elena White. Ministerio de Curación. p. 107


El Boletín Ministerial es un artículo semanal para pastores y ancianos producido por la Secretaría Ministerial de la Iglesia Adventista del Séptimo Día en la División Interamericana / Editor: Pastor Josney Rodríguez, Secretario Ministerial.



8 de junio de 2018

El anciano como ejemplo de la iglesia

Por el pastor Manuel Luna Atuesta
Secretario Ministerial de la Asociación del Oriente Colombiano,
en la Unión Colombiana del Norte

El anciano como líder local tiene la solemne responsabilidad de pastorear la iglesia, la cual Cristo compró con su propia sangre (Hechos 20:28).  Sin embargo, la ejecución de la tarea eclesiástica de conducción espiritual demanda que sea ejecutada, principalmente, por medio del ejercicio del ejemplo (1 Corintios 11:1). En este sentido, el modelaje que el anciano ejerce delante la iglesia tiene  mayor impacto que mil  sermones. Entonces, ¿cuál deberían ser la áreas en las cuales el anciano debe modelar?

1.     El anciano de iglesia debe ser  ejemplo en el ejercicio de autoridad

Muchos, piensan equivocadamente, que la autoridad es sinónimo de dureza,  rigidez,  imposición de pensamientos y de hablar fuerte. Sin embargo, la Biblia enseña que la verdadera autoridad espiritual viene como resultado del bautismo del Espíritu Santo (Hechos 1:8). Tras ser colmados del poder divino, el líder entra en una relación de dependencia espiritual que le transforma en un instrumento humilde, subordinado, sencillo, generoso, cooperador, lleno de fe, lealtad y disposición de servicio. ¡Es una conversión que lo empodera con el amor y poder de Cristo para dirigir a otras personas! Cada mañana los líderes en la División estamos orando por que la autoridad del Espíritu sea una realidad en nuestras vidas.

2.     Es ejemplo de lealtad a las enseñanzas bíblicas

Bajo la premisa inspirada que la palabra de Dios  es “lumbrera a mi camino” (Salmo 119:105), los ancianos de iglesia deben hacer su trabajo sostenidos fundamentalmente en un “así dice el Señor”. Tras un estudio personal de la Escritura y la aceptación de sus enseñanzas,  el dirigente de la congregación está llamado a procurar que los miembros de la iglesia aumenten en el conocimiento de la verdad y de su autor. Su fidelidad a los principios bíblicos  debe superar la impopularidad o tendencias filosóficas humanas.  Pedro escribió que el líder de Dios, debe estar preparado para presentar defensa de la fe (1 Pedro 3:15), y desalentar todo prejuicio que se suscite contra la verdad y traiga confusión a la grey de Dios. Por medio de un fuerte y sostenido apego a la palabra de Dios el anciano debe guardar con y en la verdad a quienes han sido puestos bajo su cuidado y responsabilidad.

3.     Ejemplo de oración

Uno de los beneficios de la oración, y que a mi juicio es el más poderoso, es la transformación de la persona a la imagen del Señor Jesús.  El anciano que ora, Dios lo bendice y le otorga gracia para cumplir con sus deberes en el liderazgo cristiano. Se puede decir que un anciano es ejemplo en la oración cuando efectivamente ora y los resultados son evidentes en su propia vida. Muchos ancianos han sido usados por Dios al orar y organizar un plan de intercesión permanente a favor de los niños, jóvenes, parejas, enfermos y amigos de la iglesia. Los ancianos están llamado hacer que los templos sean “casa de oración” para el mundo (Mateo 21:13).  

4.     Ejemplo en carácter

Muchas veces hemos escuchado que el carácter es lo único que llevaremos al cielo. ¡Y es cierto! Pero, ¿qué es el carácter en sí? No es otra cosa que lo que somos y hacemos a diario.  El carácter se manifiesta en rasgos positivos y negativos que puedan favorecer o perjudicar a quienes están cerca.  El anciano fiel, debe fortalecer los rasgos positivos de su carácter y trabajar de la mano de Dios para debilitar y eliminar sus rasgos defectuosos. Como David su clamor diario debería ser: “Crea en mí, oh Dios, un corazón limpio, Y renueva un espíritu recto dentro de mí” (Salmos 51:10).

5.     Anciano, ejemplo en familia

El siglo XXI con todos sus desafíos morales y demandas seculares respecto a la familia no es excusa para que el anciano de iglesia desatienda los principios bíblicos del modelo familiar Edénico. Cómo líder principal de la iglesia local, tiene el solemne compromiso con Dios  que su hogar ejemplifique estos valores espirituales. El anciano necesita recordar el pacto de amar a su esposa como Cristo amó a la iglesia (Efesios 5:25) y respetar a los hijos y no provocarles a ira (Efesios6:1).  Su  ejemplo de liderazgo en el hogar, lleno de amor, renuncia, sacrificio, misericordia, tolerancia, perdón, espíritu de apoyo y perseverancia (Efesios 5:25-28) lo habilitará para transformarse en un líder poderoso, que guiará  e inspirará a la familia de la iglesia (1Timoteo3:5).

6.     Anciano, ejemplo en el cumplimiento de la  Misión

Finalmente los ancianos están llamados ser modelos en el cumplimiento de la misión de Cristo en el mundo. Como formadores de discípulos es su tarea enseñar por precepto y ejemplo  a los miembros de cómo llevar a otros a Dios. De la misma forma como solo alguien que sabe nadar, puede enseñar a otros a bracear, sólo un pescador puede enseñar a pescar. Jesús dijo: “El discípulo..  será como su maestro” (Lucas 6:40). ¡Solo el ejemplo de un anciano transformará a miembros en verdaderos discípulos!


El Boletín Ministerial es un artículo semanal para pastores y ancianos producido por la Secretaría Ministerial de la Iglesia Adventista del Séptimo Día en la División Interamericana / Editor: Pastor Josney Rodríguez, Secretario Ministerial.



18 de mayo de 2018


Aceptando el Paquete Entero


¿Es eso posible?

¿Es posible para un adventista del séptimo día no aceptar la doctrina del sábado? ¿Es posible ser un miembro adventista del séptimo día no aceptar la doctrina de la segunda venida de Cristo? Sería totalmente absurdo dirigir tales preguntas a un adventista del séptimo día, siendo que tanto la doctrina del sábado como la de la segunda venida de Cristo están incrustadas y enraizadas en el nombre mismo: Adventista del Séptimo Día.    

Bien, ¿sería posible entonces ser adventista del séptimo día y no aceptar la doctrina sobre el estado de los muertos o la del santuario? ¡Por supuesto que no! Esas son doctrinas clave. Pero, ¿qué acerca de la doctrina de la justificación por la fe o la del espíritu de profecía? ¿Es posible ser un adventista del séptimo día y no aceptar estas doctrinas? Nuevamente, la respuesta es “no”. Sin embargo, tal vez pueda sorprenderte que hay de hecho personas que se consideran miembros adventistas del séptimo día, en regla, pero que no aceptan la totalidad de las doctrinas mencionadas, especialmente los escritos inspirados que fueron dados a la iglesia. A este punto, me supongo que ya te cansaron estas preguntas y te estás preguntando: “A dónde nos está llevando con ellas? De todas maneras, te ruego que seas paciente con una interrogante más.  

¿Qué acerca de la educación adventista?

¿Es posible ser un adventista del séptimo día y no aceptar la razón de ser de la educación adventista, especialmente al tomar en cuenta el verdadero propósito de tal educación cristiana adventista? Tengo que admitir que, cuando uno entiende la razón de la existencia de la Iglesia Adventista del Séptimo Día, es muy difícil y en algunas ocasiones inconcebible, pertenecer a la iglesia adventista y no creer en ella ni apoyar tal educación adventista. En pocas palabras, la tarea principal de la iglesia es la salvación de las personas. Dijo Jesús: “Yo he venido a buscar y a salvar lo que se había perdido”. Por lo tanto, todos nuestros programas e iniciativas deben estar dirigidos a ese propósito; ya sea en el ámbito de Educación, Salud, Jóvenes o Vida Familiar. Debo hacer claro que tengo una gran preocupación con respecto a la educación adventista, al observar el intento del enemigo de nublar nuestra visión y confundirnos para que pensemos que no tiene mayor importancia. Elena G. White nos recuerda que: “En el sentido más elevado, la obra de la educación y la de la redención, son una (La Educación, p.30). Dice además que: “El ideal que Dios tiene para sus hijos está por encima del alcance del más elevado pensamiento humano. La meta a alcanzar es la piedad, la semejanza a Dios” (Ibíd, p.19).

¿Qué significa entonces ser un adventista del séptimo día?

Entonces bien, como un adventista del séptimo día, ¿acepto todas las posiciones tomadas por mi iglesia? El postmodernismo me enseña que puedo ser un buen seguidor y todavía no necesariamente aceptar todo. Por supuesto, el ser un adventista del séptimo día no significa que soy perfecto o que entiendo todas las cosas a perfección. Lo que significa es que he aceptado a Cristo Jesús y que estoy dispuesto a ser guiado por él en forma total y sin ninguna reserva a dondequiera que me guíe. Y siendo que él va a ser mi Guía, el asunto no es qué es lo que acepto o no acepto, Dice la Biblia en Proverbios 4:18: " La senda de los justos es como la luz de la aurora,
que va en aumento hasta que el día es perfecto” (RVR 1995). Sí, eso significa que estoy dispuesto a decir: “Me guiará mi Salvador… con amor, donde él me guíe, sus pisadas seguiré”. ¿No debería ser ese el objetivo de todos nosotros?  


El Boletín Ministerial es un artículo semanal para pastores y ancianos producido por la Secretaría Ministerial de la Iglesia Adventista del Séptimo Día en la División Interamericana / Editor: Pastor Leonard Johnson, Secretario Ministerial Asociado.



11 de mayo de 2018


¿Qué espera Dios de nuestro liderazgo?

Por pastor Josney Rodríguez, Secretario Ministerial, DIA

 Esta es la pregunta central para el desarrollo de un ministerio lleno de fe y poder. Sin embargo la respuesta no es fácil ya que necesitamos considerar el contexto del tiempo en que vivimos, los desafíos internos de la iglesia y el destino profético que esperamos. Esta visión triádica nos ubicará con exactitud en el vértice en el cual concurren los aspectos que señalan el papel que nos toca cumplir.

 Lejos de esto estaremos yendo a la ventura como quien golpea al aire (1Corintios 9:26). Esto significará que adoleceremos de visión que nos permita tener por anticipado bien claro el escenario que esperamos construir. Además, manifestaremos ausencia de compromiso, porque estaremos sin un destino, y como el marinero sin rumbo, cualquier viento será favorable y lo más importante, no tendremos un impacto permanente. Una de las maravillas de las estalactitas, como milagro de la naturaleza es que fueron formadas por un esfuerzo, aunque pequeño, fue invariable, afinado y extendido en el tiempo. Cualquier liderazgo que espere ser de influencia, requiere que defina con claridad el rol que debe asumir. Un ejemplo claro de Este principio lo muestra Cristo cuando afirmó: “Jesús les dijo: —Mi comida es que haga la voluntad del que me envió y que acabe su obra” (Juan 4.24) Jesús, tenía un destino y plan claro para alcanzarlo.

 ¿Qué pasa alrededor de nosotros?

 En este sentido, considerando las circunstancias que nos rodean como primer elemento podríamos afirmar sin dudar que el mundo está hundiéndose cada vez más en un caos climatológico, político, social y espiritual. ¿Podemos verlo y estar claros de esta realidad que nos golpea como gigantesca ola que intenta hacer zozobrar la humanidad? Un elemento de todos es el más resaltante, los conflictos sociales en y entre los países y el papel de liderazgo espiritual que ha asumido el líder de la iglesia católica como protagonista unificador y mediador omnipresente de estos conflictos. Esto, por supuesto sumado al aumento del misticismo, el espiritismo, y la actuación  del protestantismo nos presenta un panorama profético. Un escenario propicio para el desarrollo de los eventos del fin según la palabra de Dios y el Espíritu de profecía.

 ¿Que sucede con nosotros?

 Por otro lado, en el escenario interno, un número importante  de miembros de iglesia sufre de un adormecimiento espiritual, falta de compromiso  e indiferencia al desarrollo de una relación personal y vibrante con Cristo. ¿Por qué? Escucho a alguien decir sin dudar:¨ por la tibieza pastor. ¿Qué hacer para que este cambie? Para complicar la situación, en algunos casos, la falta de liderazgo o la escasez de un testimonio de compromiso  del mismo, neutraliza la influencia del dirigente. Sin embargo, la buena noticia es que también existe en la iglesia un anhelo de cambio. Tras salir de una reunión de líderes uno de ellos, con su vestidura sencilla, pero con sus ojos llenos de fe y amor, me abordó: “Dios está preparando a su iglesia pastor -dijo emocionado- estoy seguro más que nunca, que Dios nos está dirigiendo para que cumplamos la misión.” No puede menos que estar de acuerdo. ¡Si! Algo está comenzando a pasar. Y lo mejor de todo, es que deseamos que pase.

 ¿Cuál es el plan profético?

 Finalmente, el libro de apocalipsis señala en el capítulo 18:1-3  el cumplimiento glorioso de la misión de la iglesia con una unción sobre abundante del poder del Espíritu Santo. Este evento, superará con creces lo ocurrido en el pentecostés y su alcance será global. ¿Puedes imaginarlo? ¿Lo puedes ver? ¿Cuánto crees que puede faltar para que esto ocurra?  Estoy convencido de que muy poco. ¡Muy poco!

Esto nos lleva a nuestra pregunta inicial, cuál es papel que nos toca cumplir como pastores y líderes de las congregaciones en un mundo convulsionado, una iglesia expectante y una profecía divina. La respuesta es simple pero muy solemne. No podemos tener un liderazgo que se conforme con lo que ha sucedidos o está pasando y permanezca puesto a un lado, sin intervenir. Se necesita un liderazgo valeroso, que esté dispuesto a dar un mensaje al mundo y liderar a la iglesia en la conquista de una nueva experiencia con Dios. Es un liderazgo que busca que el descenso del espíritu sea una realidad en el pueblo de Dios, y que el amor, unidad y fe, venzan el formalismo, la apatía y la incredulidad. ¡Un liderazgo transformador es el que la iglesia necesita! Un liderazgo de pastores y ancianos que impacte la iglesia y trastorne al mundo. ¡Es un liderazgo de Elías! Si eres un líder como yo, y Dios te ha dado esta responsabilidad, es para que asumas el reto de ser el instrumento divino para que este año ocurra un cambio espiritual en tu congregación. ¡Algo tiene que pasar por la gracia de Dios!

 ¡Es hora de un liderazgo transformador!

 Aceptar esta realidad, pensar en esto, orar por eso y trabajar por esto debe ser el desafío de cada líder en la División Interamericana. Por ello, te invito a orar todos los días a las 5 a.m. para que Dios derrame su poder, nos muestre el camino y nos brinde la victoria. La Secretaría ministerial de la División tiene el gran desafío de apoyar a las uniones y campos en la formación de pastores y líderes para este tiempo. Si es tu deseo comprometerte con Dios en esta solemne empresa, busca a tus líderes de tu campo para ser orientado y ser parte del poderoso conjunto de hombres y mujeres que se unen cada día para cumplir el papel que les toca desempeñar en este tiempo. ¡Es hora de realizar la obra para la cual Dios nos llamó!

 A continuación dejo un link de una encuesta que servirá de evaluación de los aspectos para considerar en su liderazgo desde hoy. Dios te bendiga. https://es.surveymonkey.com/r/CVWTW3S


El Boletín Ministerial es un artículo semanal para pastores y ancianos producido por la Secretaría Ministerial de la Iglesia Adventista del Séptimo Día en la División Interamericana / Editor: Pastor Leonard Johnson, Secretario Ministerial Asociado.

 


4 de mayo de 2018


Relacionándonos con Otros Grupos Religiosos


No es ningún secreto que algunos de los miembros de nuestra iglesia se sienten incómodos cuando los dirigentes, tanto locales como mundiales, entablan conversación con grupos de otras denominaciones religiosas. Un espíritu de suspicacia tiende a manifestarse entonces; pero, ¿hay realmente necesidad de preocuparse tanto? Las investigaciones y observaciones parecieran sugerir que podría haber algunos beneficios al relacionarnos con otras personas de diferentes religiones. Por lo tanto, voy a compartir con ustedes algunas sugerencias que pueden ser de beneficio al reunirnos con tales personas.  

Estar preparados para dar razón de nuestra fe
El apóstol Pedro animó a los creyentes de su época con estas palabras: “Estad siempre preparados para presentar defensa con mansedumbre y reverencia ante todo el que os demande razón de la esperanza que hay en vosotros” (1 Pedro 3:15, RVR 1995). Si nuestras doctrinas y declaración de nuestras posiciones son bíblicas, y lo son, ¿no pasarían entonces la prueba del escrutinio y el examen profundo? Yo creo que sí. 

Creencias compartidas
Hasta cierto punto, tenemos muchas doctrinas en común con los evangélicos, de acuerdo con William Johnson, ex editor de la Revista Adventista en inglés, en su libro Embracing the Impossible. Estas son, la Inspiración de las Escrituras, la Encarnación, Nacimiento Virginal de Cristo, Muerte Expiatoria, Resurrección de Jesús, Segunda Venida de Cristo, Evangelización, el Nuevo Nacimiento, y una Vida Piadosa manifestada en Oración, Estudio de la Biblia y Testificación Cristiana. Así que, para comenzar, sería bueno que al comenzar a dialogar con otros grupos, comenzáramos con aquellas creencias que tenemos en común, o en las que estamos de acuerdo. Eso nos permite explorar luego aspectos tales como el Sábado, Elena G White, el Estado de los Muertos y el Santuario, en las cuales sí hay diferencias notables.


Sin miedo a interactuar
Se dice que Elena G White habló con frecuencia ante los movimientos de temperancia de su época. Ciertamente, contamos con valiosos conocimientos, especialmente en el ámbito de la salud y de la vida familiar, que deben ser compartidos más amplia y agresivamente. Francamente, podemos hacer mucho más en algunos de esos aspectos. Por lo tanto, involucrémonos en actividades de la comunidad y estemos dispuestos a dar a conocer nuestro conocimiento en forma menos sentenciosa y condenatoria.

Más convencidos
El haber tenido la oportunidad de dar a conocer mis convicciones respecto al sábado y la dieta, entre otras cosas, proporcionó buena información a personas con las que tuve que relacionarme en juntas no de carácter religioso y en lugares de influencia. En el mismo libro de William Johnson, Embracing the Impossible, el autor presenta todo un capítulo sobre discusiones con personas de otras denominaciones religiosas, tales como luteranos, evangélicos, y de la iglesia de Dios del séptimo día. De hecho, debemos saber que, por causa de tales reuniones, Walter Martin y Donald Barnhouse, editores de la Revista Eternity, han cambiado su posición anterior con relación a los adventistas del séptimo día, y no los consideran ya como pertenecientes a una secta, sino como cristianos genuinos. (Por supuesto, nosotros reconocimos siempre nuestra identidad, pero es bueno que los demás puedan reconocerla también). Dios desea que seamos diariamente sus embajadores, listos siempre para dar razón de la fe que yace en nuestro interior. Es mi oración que tú y yo seamos encontrados fieles.


El Boletín Ministerial es un artículo semanal para pastores y ancianos producido por la Secretaría Ministerial de la Iglesia Adventista del Séptimo Día en la División Interamericana / Autor: Pastor Leonard Johnson, Secretario Ministerial Asociado



27 de abril de 2018

La Importancia del Espíritu Santo

Cada día, en mis lecturas devocionales, me encuentro con varias declaraciones y pensamientos. Algunas veces tengo que leerlos una y otra vez a fin de captar su significado más profundo. Sin embargo, hay algunos que me impresionan a primera vista y que hablan directamente a mi alma. Eso puede decirse de lo experimentado al leer Los hechos de los apóstoles, el capítulo 5, “El Don del Espíritu”. La autora, Elena G. White, escribió en él: “Dondequiera la necesidad del Espíritu Santo sea un asunto en el cual se piense poco, se ve sequía espiritual, oscuridad espiritual, decadencia y muerte espirituales. Cuandoquiera los asuntos menores ocupen la atención, el poder divino que se necesita para el crecimiento y la prosperidad de la iglesia, y que traería todas las demás bendiciones en su estela, falta, aunque se ofrece en infinita plenitud” (HAp 41). De acuerdo con la declaración anterior, entendemos claramente que necesitamos buscar diariamente, en forma determinada, la orientación del Espíritu Santo.

La importancia del Espíritu Santo

Debo confesarles que he aprendido a orar por el Espíritu Santo y su guía orientadora, especialmente cuando me enfrento a reuniones en las que no sé qué esperar. Sin embargo, me he dado cuenta de que aun en reuniones y situaciones en las que me siento más confiado, necesito depender del Espíritu Santo. ¿Por qué?, podrías preguntarte. Es porque he descubierto que cuando experimento este sentido de demasiada confianza, tiendo a orar menos; y es entonces cuando lo que parecía ser una situación fácil y predecible, se convierte precisamente en lo contrario de lo que yo esperaba. Podría ser que Dios me está mostrando que en cualquier situación necesito depender más de él, aun en situaciones que podría considerar como desafíos menores.

Por lo tanto, los invito a considerar nuevamente la declaración anteriormente mencionada de Elena G. White, subrayando lo siguiente: “Dondequiera la necesidad del Espíritu Santo sea un asunto en el cual se piense poco, se ve sequía espiritual, oscuridad espiritual, decadencia y muerte espirituales”. La verdad sea dicha: Ni tú ni yo podemos darnos el lujo de encontrarnos en esa condición sin esperanza. Y dado el enfoque misionero de nuestra División, ¿no habría de ser el ministerio del Espíritu Santo un asunto de suma importancia?

Búsqueda sincera del Espíritu Santo

Siendo que “Dondequiera la necesidad del Espíritu Santo sea un asunto en el cual se piense poco, se ve sequía espiritual, oscuridad espiritual, decadencia y muerte espirituales”, ¿no deberíamos orar fervientemente por el derramamiento del Espíritu Santo? En este mismo tenor, agrega Elena G. White: “Puesto que éste es el medio por el cual hemos de recibir poder, ¿por qué no tener más hambre y sed del don del Espíritu? ¿Por qué no hablamos de él, oramos por él y predicamos respecto a él? De hecho, señala más adelante: “El Señor está más dispuesto a dar el Espíritu Santo a los que le sirven, que los padres a dar buenas dádivas a sus hijos. Cada obrero debiera elevar su petición a Dios por el bautismo diario del Espíritu”. Más aun, dice Elena G, White, “Debieran reunirse grupos de obreros cristianos para solicitar ayuda especial y sabiduría celestial para hacer planes y ejecutarlos sabiamente. Debieran orar especialmente porque Dios bautice a sus embajadores escogidos en los campos misioneros con una rica medida de su Espíritu. La presencia del Espíritu en los obreros de Dios dará a la proclamación de la verdad un poder que todo el honor y la gloria del mundo no podrían conferirle” (HAp 41). Quiero creer que las más de 12,000 personas bautizadas en Haití hace unas semanas, constituyó una respuesta directa a un concertado esfuerzo de muchos en Haití y fuera de este país, que oraron por el Espíritu Santo, dependieron de él y actuaron en fe, creyendo la promesa de Jesús de derramar su Espíritu.

La necesidad de intencionalidad

De acuerdo con las declaraciones anteriores, necesito personalmente caminar cada día con Dios en forma más intencional. De la misma manera que ustedes, deseo saber que Dios está dirigiendo cada fase y aspecto de mi vida. En pocas palabras, debo depender de él en forma más amplia. Y tenemos el privilegio de llegar a conocerlo todavía mejor y de saber su voluntad. El secreto se encuentra en Hechos 1 y 2, al hablar de que los discípulos estaban unánimes, procurando el cumplimiento de lo que Cristo les había prometido  –el derramamiento del Espíritu Santo. ¿Y qué acerca de nosotros? ¿No está acaso la promesa de Joel 2 que se aplica a nosotros? "Derramaré mi espíritu sobre todo ser humano”. Hasta que no reconozcamos la necesidad y la importancia del Espíritu Santo, todo será como  siempre. ¿Te has preguntado la razón por la que varias iniciativas, (“Reavivados por su Palabra” “Todo Miembro Involucrado”, “Señor, Transfórmame”,  “7-7-7,” etc.) se encuentran bajo el estandarte general de Reavivamiento y Reforma? Todos estos programas han sido diseñados para animarnos, como dirigentes y miembros de la iglesia, a reconocer cuál es nuestra mayor necesidad y para que nos involucremos en la tarea. Hagamos hoy la aplicación a nuestra vida.  


El Boletín Ministerial es un artículo semanal para pastores y ancianos producido por la Secretaría Ministerial de la Iglesia Adventista del Séptimo Día en la División Interamericana / Autor: Pastor Leonard Johnson, Secretario Ministerial Asociado



20 de abril de 2018

LA MOCHILA QUE HABLA SOLA, ¡UN ESFUERZO MISIONERO!

Por M Dinorah Rivera, directora de Ministerio Infantil y del Adolescente - DIA

¡Este es el Año del Niño y el Adolescente! Un año para celebrar y darle alas y apoyo a este grupo especial que forma parte de nuestras congregaciones, permitiéndoles brillar al exhibir el fruto del Espíritu y el propósito por el cual Dios los creó y los ama. 

En una época en que la iglesia está buscando formas de mantenerlos dentro de la ella, es imperativo que entendamos bien sus necesidades y cambiemos aquello que está causando que se salgan estos miembros más jóvenes; en otras palabras, aprender a involucrarlos y a amarlos, para que experimenten el sentido de pertenencia y aceptación que tan desesperadamente necesitan.

Como seguidores de Jesús, tanto los líderes como los padres conocen las enseñanzas de Jesús, pero de alguna manera continúan siendo piedras de tropiezo para estos pequeños. Una piedra que, como dicen las Escrituras, será de fatales consecuencias no solo para el niño, sino también para el perpetrador. Dijo Jesús en Mateo 18:5-6, “Todo el que recibe de mi parte a un niño pequeño como este, me recibe a mí; pero si hacen que uno de estos pequeños que confía en mí caiga en pecado, sería mejor para ustedes que se aten una gran piedra de molino alrededor del cuello y se ahoguen en las profundidades del mar”.

Con esto en mente, la División Interamericana está respondiendo al llamado de la iglesia mundial a la participación de cada persona en la iglesia, al involucrar a niños y adolescentes en un programa de testificación llamado LA MOCHILA QUE HABLA SOLA, especialmente durante el año del niño y el adolescente (2018).

LA MOCHILA QUE HABLA SOLA le dará a cada niño y adolescente en Interamérica, las oportunidades siguientes al usar esta herramienta de evangelización tan eficaz:

  1. Crecimiento personal para un discipulado eficiente, al estudiar, vivir y practicar los valores cristianos, entendiendo que nuestro carácter es la única cosa que llevaremos al cielo.
  2. Testificación en favor de los demás, no solamente a través de nuestra actitud cristiana, sino al persuadir a sus compañeros a adquirir los atractivos incentivos (broches, distintivos, insignias y otros) que pueden exhibir en su mochila, lo cual les da la oportunidad de testificar e invitar a sus compañeros y vecinos a las reuniones para aprender acerca de valores y adquirir sus nuevos incentivos. 

OBJETIVOS

  1. Crear conciencia tanto en los niños como en los adolescentes, acerca de la importancia de desarrollar un carácter como el de Cristo, no solamente gozar de una vida plena, sino ser también testigos de lo que Dios puede hacer y hará en favor de cada uno de sus hijos.
  2. Despertar y desarrollar en ellos un espíritu de servicio y de misión.
  3. Hacer que cada niño y adolescente sea parte de la gran comisión misionera dada a la iglesia.

Idea central:

Al observar la salud espiritual actual de nuestra iglesia, encontramos que no es suficiente el confiar solamente en nuestro mensaje. Nuestra conducta es a veces más como la actitud del mundo que la del cielo. Si queremos ser una iglesia relevante, si vamos a ser un grupo de personas o una generación elegida, a tono con las enseñanzas de Jesús, necesitamos manifestar una mejor imitación de su amor y de su carácter. Esa es la razón por la que necesitamos volver a la Palabra de Dios y ser realistas, honrados, corteses, respetuosos, tener una actitud de gratitud, practicar el perdón así como Dios perdona, tener disciplina propia, puntualidad, responsabilidad, ser serviciales, inclusivos, confiables, íntegros y optimistas.  

Están disponibles todos los materiales necesarios, incluyendo una aplicación para teléfonos inteligentes y tabletas electrónicas, a fin de mantener conectados a los niños y adolescentes con el programa y utilizando formas de mantenerlos motivados.  

Al permitirle a Dios que conteste nuestro ruego: “Señor, Transfórmame”, oramos porque el Espíritu Santo obre en el corazón de cada líder (Pastor, anciano de iglesia, líder en la iglesia y en el hogar) de manera que no solamente promueva este programa, sino que haga a un lado toda barrera que evite que los niños y adolescentes se involucren de lleno en la tarea. En su perfección y gracia, Dios seguramente multiplicará los esfuerzos en favor de su ministerio con los niños y adolescentes.


El Boletín Ministerial es un artículo semanal para pastores y ancianos producido por la Secretaría Ministerial de la Iglesia Adventista del Séptimo Día en la División Interamericana / Autor: Pastor Leonard Johnson, Secretario Ministerial Asociado


13 de abril de 2018

VIVIR EN TENSIÓN

En el altamente perceptivo libro, escrito por el ex presidente de la Asociación General, Jan Paulsen, titulado “Where Are We Going?” (¿Hacia dónde nos dirigimos?) se incluye un capítulo llamado “Vivir en Tensión”. En síntesis, Jan Paulsen está enfocando su atención en la tensión de vivir entre el primer advenimiento y la segunda venida de Cristo; o, dicho de otra manera, en vivir entre el ahora y el más tarde, o entre el ideal y la realidad. Sería difícil argüir en contra de que el vivir en tensión tiene sus propios desafíos: “¿Hacia dónde me dirijo?” “¿Estoy viviendo para Cristo?” “¿Qué estoy haciendo, dados los actuales males y actos de injusticia y violencia?” “¿Cómo hago a fin de que sea relevante el mensaje de la iglesia para la mente secular de hoy? Y si eso no fuera suficiente, ¿cómo puede uno reconciliar el hecho de que la iglesia no es perfecta? Además de lo anterior, hay algunos que están llamando a una reforma y purificación de la iglesia. ¿Cómo respondemos a todas esas preocupaciones? En respuesta, voy a compartir algunas observaciones personales basadas en mi comprensión de las Sagradas Escrituras, del Espíritu de Profecía y de mi propia experiencia.

La Iglesia de Dios

Infortunadamente, hay algunos que ven a la iglesia como “ellos contra nosotros”. El hecho es que la iglesia es un cuerpo de creyentes que son imperfectos, con problemas de un tipo o de otro. Algunos miembros están mal y otros están severamente mal. La iglesia es la labor de Dios de refinamiento y renovación, todavía en curso. Dios está procurando salvar a su pueblo. Para alentarnos en esta no tan halagadora descripción, tenemos la animadora declaración de Elena White, quien escribe: “Por débil e imperfecta que parezca, la iglesia es el objeto al cual Dios dedica en un sentido especial su suprema consideración” (Los hechos de los apóstoles, p. 11). De acuerdo con esta explicación, debo tener sumo cuidado en cuanto a lo que digo acerca de la iglesia de Dios, o en este caso, acerca de mí mismo. Dios no ha terminado todavía su obra en nosotros, pero va a terminar la tarea comenzada si nosotros le permitimos hacer su trabajo, siendo que él está más que calificado para hacerlo.   

Evita el desánimo

El vivir entre el ahora y lo que será el futuro trae consigo su serie de pruebas, persecución y desánimo, especialmente cuando los dardos o insultos proceden de dentro de la iglesia. Y aunque esto lastima, no debe realmente sorprendernos, porque el apóstol Pablo ya hace muchos años le escribió al joven Timoteo: “Y también todos los que quieren vivir piadosamente en Cristo Jesús padecerán persecución” (2 Timoteo 3:12).  Ese no es un hecho posible o solamente probable, sino una definitiva realidad. Dice Jesús en Juan 15:18: “Si el mundo os odia, sabed que a mí me ha odiado antes que a vosotros”.

El Dr. Paulsen explica: “El desánimo es el enemigo constante de los líderes. Podríamos enfrentarlo en nuestro propio camino individual, y lo confrontaremos inevitablemente dentro de la comunidad de fe, en donde generalmente arriba en compañía de las críticas, la negatividad y el buscar faltas”. Pero está en nosotros el decidir no abandonarnos al desánimo o desanimar a otros. Más bien, podemos y debemos orar los unos por los otros, especialmente por los dirigentes. ¿Cuándo fue la última vez que oraste en favor de tu pastor, dirigente de asociación o de la iglesia mundial? ¿O cuándo fue la última vez que oré por un colega o compañero pastor?  

Mantén tu enfoque en lo que llegará a ser

Al vivir entre las tensiones del primero y segundo advenimiento, es de suma importancia que aprendamos a vivir por el poder de la cruz y de la resurrección, al mantener nuestra atención enfocada en el retorno de nuestro Señor Jesucristo. Podemos hacer esto al pasar más tiempo cada día leyendo la Palabra de Dios, orando y testificando. Aun cuando no sintamos deseos de hacerlo, podemos mantener nuestro enfoque en la misión de hacer discípulos, pues, ¿no nos ofreció acaso Cristo el poder y autoridad para cumplir esta misión? Cuando perdemos de vista su misión, perdemos también la perspectiva y, en vez de crecer en Cristo, crecemos lejos de él. El vivir en Cristo debe ser nuestra forma de vida, lo cual es esencial como el mismo aire que respiramos. Sencillamente, sin oxígeno, moriríamos sin remedio. De la misma manera, cuando cualquier cosa nos distrae, descuidando con ello la propia necesidad de Cristo en nuestra alma, nos convertimos en enanos espirituales. Nuestra vida debe ser una de obediencia diaria. Y esto nos llevará a una renovación diaria, o lo que llamamos también reavivamiento y habrá seguramente reformas graduales en nuestra forma de vida, venciendo cada día sobre el orgullo, celos, envidias, criticismo y negatividad. Esto me lleva a declarar, como el apóstol Pablo: “Para mí el vivir es Cristo, y el morir es ganancia”. Vivamos por Cristo “hoy” y podremos estar seguros de que viviremos con él en el “futuro”. Así que no te desanimes, porque “son las pruebas las que nos acercan más al cielo”. 


El Boletín Ministerial es un artículo semanal para pastores y ancianos producido por la Secretaría Ministerial de la Iglesia Adventista del Séptimo Día en la División Interamericana / Autor: Pastor Leonard Johnson, Secretario Ministerial Asociado



6 de abril de 2018

“HACED DISCÍPULOS”

Este fin de semana, al acercarnos a la gran cosecha de almas en la Convención Señor Transfórmame, a celebrarse en Haití, pensé en dar a conocer este artículo escrito por el presidente de la División Interamérica, Pastor Israel Leito. Tomado del libro escrito por Alejandro Bullón Todo Miembro Involucrado, mi deseo es que inspire a muchos miembros a participar activamente en la labor del discipulado.  

La labor más solemne y especial confiada a los seres humanos.

“Cuando leemos Mateo 28:18 al 20, ¿cómo interpretamos el mandato dado por el Señor? Para algunos, la comisión evangélica es una tarea desafiante; para los tales, puede hasta parecer algo imposible de lograr. Para otros, no es nada más que un mensaje motivacional del Cristo crucificado; y hay aun otros más que asumen que es un blanco que debe ser alcanzado. Pero, para la verdadera iglesia del Señor, esas palabras contienen la tarea más solemne y especial que jamás se les haya confiado a los seres humanos: ‘Se me ha dado toda autoridad en el cielo y en la tierra. Por lo tanto, vayan y hagan discípulos de todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Enseñen a los nuevos discípulos a obedecer todos los mandatos que les he dado. Y tengan por seguro esto: que estoy con ustedes siempre, hasta el fin de los tiempos’”.

Llamados a representar cada uno su parte

“Se ha dicho: ‘Hay quienes durante toda la vida han profesado conocer a Cristo, y sin embargo, no han hecho nunca un esfuerzo personal para traer siquiera un alma al Salvador. Dejan todo el trabajo al predicador. Tal vez él esté bien preparado para su vocación, pero no puede hacer lo que Dios ha dejado para los miembros de la iglesia’. {DTG 114}

“Más aun, ‘Son muchos los que necesitan el ministerio de corazones cristianos amantes. Muchos han descendido a la ruina cuando podrían haber sido salvados, si sus vecinos, hombres y mujeres comunes, hubiesen hecho algún esfuerzo personal en su favor. Muchos están aguardando a que se les hable personalmente. En la familia misma, en el vecindario, en el pueblo en que vivimos, hay para nosotros trabajo que debemos hacer como misioneros de Cristo. Si somos creyentes, esta obra será nuestro deleite. {DTG 115}  

La proclamación del mensaje divino nos involucra a todos nosotros

“Como cristianos a quienes se les ha encomendado la predicación del evangelio, los adventistas saben que este mandato no se le dio un pequeño grupo de la iglesia. Jesús se dirigió a los ‘once’; es decir a ‘todos’ los discípulos que quedaban después de la muerte de Judas. Estos ‘once’ discípulos representaban a ‘toda’ la iglesia. La responsabilidad y el privilegio de tomar parte activa en la proclamación del mensaje divino nos involucra a todos nosotros. Es precisamente en este pasaje en el que se inspira el programa Todo Miembro Involucrado. El objetivo de este programa es animar a cada miembro de iglesia a aceptar, bajo la dirección del Espíritu Santo, el desafío de llevar el mensaje de salvación ‘hasta lo último de la tierra’ (Hechos 1:8), y de experimentar el gozo que trae el hacer discípulos para Cristo. El cielo está listo para darnos todo su poder, pero cada miembro debe estar dispuesto a ir ‘a cualquier parte’. Todo Miembro Involucrado encuentra también su razón de ser, en esta declaración de Elena G. White: ‘La obra de Dios en esta tierra no podrá nunca terminarse antes que los hombres y mujeres abarcados por el total de miembros de nuestra iglesia se unan a la obra, y aúnen sus esfuerzos con los de los pastores y dirigentes de las iglesias” (Obreros Evangélicos, ‘Ampliemos Nuestras Fuerzas’, p. 364).

“Todo Miembro Involucrado: Un llamado al servicio, nos ayudará a entender la forma como el Espíritu Santo, a través de la labor de cada miembro, puede convertir a una persona en un discípulo del Maestro. Por supuesto, a fin de hacer discípulos, tenemos primero que ser verdaderos discípulos.

“Con respecto a la labor de predicar el evangelio, también nosotros podemos decir las palabras que se enuncian durante el servicio de Comunión: ‘Participemos todos…’  ¡Maranatha!”

Israel Leito, 
Presidente de la División Interamericana


El Boletín Ministerial es un artículo semanal para pastores y ancianos producido por la Secretaría Ministerial de la Iglesia Adventista del Séptimo Día en la División Interamericana / Autor: Pastor Leonard Johnson, Secretario Ministerial Asociado



30 de marzo de 2018

Y porque él vive – ¡puedes enfrentar el hoy y el mañana!


Bill y Gloria Gaither son conocidos por haber escrito y producido himnos tales como “He Touched Me” (Él me ha tocado), “Something Beautiful” (Algo hermoso), “Let’s Just Praise the Lord” (Simplemente alabemos al Señor) y “The King Is Coming” (El Rey viene), entre otros.   Otro de los más de 400 himnos escritos por este dúo musical que llega a tocar cuerdas sensibles de muchas personas, es “Because He Lives” (Y porque él vive) Desde 1970, las palabras de este himno han generado esperanza y certidumbre; y en esta época, en la cristiandad, tales emociones son todavía más potentes, siendo que este himno habla de la certeza de la resurrección de Cristo.

La confusión y la desesperanza dan lugar a las palabras de esperanza

El momento y la ocasión al tiempo de escribirse el himno “Y porque él vive”, se caracterizaba por ser de “gran turbulencia” debido a que prevalecía entonces la llamada “cultura de la droga”. Y como si eso no fuera suficiente, en esa época se libraba la guerra en Vietnam. Además, fue en este tiempo cuando nació su primer hijo, Benjy. Siendo que ya tenían dos hijas y ahora un hijo, el matrimonio Gaither se preguntaba acerca de esos tiempos turbulentos. Inseguros y de alguna manera desanimados, acerca de lo que estaba sucediendo en ese periodo de los últimos años de la década de los sesenta y comienzos de los setenta, se inspiraron para escribir la siguiente letra: “Qué dulce es sostener a un bebé recién nacido en los brazos y experimentar el orgullo y la alegría que causa hacerlo, pero todavía mejor la tranquila confianza en que este hijo puede enfrentar días inciertos, porque él (Cristo) vive”.  De esta manera, alentados y tranquilizados, razonaron que siendo que Cristo vive, ellos y sus hijos podían enfrentar el futuro sin temor alguno. 

Dadas las dificultades e inseguridades del presente, nosotros también podemos sentir temor de lo que nos espera en el futuro. Pero, de la misma manera que Bill y Gloria lo hicieron, necesitamos encontrar solaz en el hecho de que “podemos enfrentar los días inciertos [con cierta seguridad] porque Cristo Jesús vive”. No solamente Cristo Jesús vive, él está aquí y en todas partes a través de la persona del Espíritu Santo, proporcionando gracia, perdón, vida eterna y fortaleza para vencer por encima de nuestras luchas diarias. Es más, él les capaz de suplir nuestra más grande necesidad, ¡porque él vive! Lo voy a explicar enseguida.

Enfrentando las incertidumbres del presente y futuro

A todos nos satisface el sentido de confianza que se deriva de saber que hay alguien que sabe el camino o entiende una situación que estamos por enfrentar. El darnos cuenta de que no estamos solos y de que tenemos cierta indicación acerca de cómo va a salir ese asunto, nos llena de confianza y nos brinda una sensación de tranquilidad. Tenemos precisamente esa confianza en Cristo. El autor del libro de Hebreos, hace notar: “No tenemos un sumo sacerdote que no pueda compadecerse de nuestras debilidades, sino uno que fue tentado en todo según nuestra semejanza, pero sin pecado” (Hebreos 4:15, RVR 1995). ¿Nos debería sorprender que, en el siguiente versículo, se nos haga la invitación: “Acerquémonos, pues, confiadamente al trono de la gracia, para alcanzar misericordia y hallar gracia para el oportuno socorro” (Hebreos 4:16, RVR 1995)?

Muy pocos podrían negar que esos son los días que requieren la ayuda de alguien que conoce los tiempos y qué hacer. Esa persona es definitivamente Cristo. Como Dios, Jesucristo lo sabe todo. Él es todopoderoso y como ya se mencionó anteriormente, ¡posee cualquier cosa que necesitemos ahora o podamos necesitar en el futuro! Esencialmente, está al control de todas las cosas y nada absolutamente lo toma por sorpresa. El apóstol Pablo, sostiene en la epístola a los corintios: “Y si Cristo no resucitó, vuestra fe es vana: aún estáis en vuestros pecados” (1 Corintios 15:17, RVR 1995). Cristo vive y está intercediendo ahora mismo en nuestro favor ante el Padre; y, por lo tanto, así como Bill y Gloria Gaither, podemos enfrentar el presente y el futuro con certidumbre – “Porque él vive”.

La resurrección de Cristo le da sentido a la vida

Es bien sabido que, si alguien puede encontrar sentido o una razón para vivir, es muy probable que tal persona puede evitar la desesperanza y el suicidio. Es cuando una persona percibe que no hay ninguna razón para vivir cuando se siente inclinada a rendirse y no seguir viviendo; pero con la esperanza que Cristo nos infunde, la persona tiene ahora una diferente perspectiva. Lo que antes parecía deprimente y sombrío, aparece ahora como optimista y prometedor. Aunque la situación sea todavía probablemente la misma, el contemplar a Cristo cambia la perspectiva o actitud de la persona hacia su aparente desesperanzada situación. Como alguien que ha tenido muchos desafíos y continúa enfrentando diarios obstáculos, he descubierto que el secreto de alzarse por encima de ellos es mantener el enfoque en Cristo y confiar en sus promesas. Ciertamente, el consejo encontrado en la letra en inglés del himno “Fija tus ojos en Cristo”, es digno de tomarse en cuenta: “Fija tus ojos en Cristo. Fija tu mirada en su maravilloso rostro y las cosas de este mundo se volverán tan tenues y débiles a la luz de su gloria y su gracia”.

Tal vez eso explique la razón por la cual las personas que no conocen a Cristo ven a los cristianos como personas muy raras, y se preguntan cómo tales personas pueden estar tan alegres o ser tan positivas en medio de duras épocas económicas con estos nuevos impuestos requeridos; o cómo pueden todavía alabar a Dios cuando han sido despedidos de su trabajo o diagnosticados con cáncer. Y la verdad sea dicha, no es debido al cristiano, es debido a Cristo y a su resurrección. Como declararon Bill y Gloria Gaither: “Y porque él vive, nosotros también podemos vivir”. 


El Boletín Ministerial es un artículo semanal para pastores y ancianos producido por la Secretaría Ministerial de la Iglesia Adventista del Séptimo Día en la División Interamericana / Autor: Pastor Leonard Johnson, Secretario Ministerial Asociado




23 de marzo de 2018

Clases Especiales de Ordenación
Recientemente se me preguntó acerca de la ordenación de las diaconisas y, por supuesto, la discusión nos llevó al plano de la ordenación de las ancianas de iglesia. Siendo que el territorio de la división es tan extenso y diverso, lo cual se refleja en algunas de sus prácticas, es necesario que haya ciertas pautas y principios a seguir. Por lo tanto, me permito someter lo siguiente, que puede aplicarse tanto a la ordenación de las diaconisas como a la ordenación de las ancianas de iglesia, aunque el Manual de la Iglesia (Revisión 2015) subraya en más alto grado la ordenación de ancianas de iglesia (ver p.73 ordenación de diaconisas y pp. 221, 222, ordenación de ancianas de iglesia).

Ordenación de ancianas de iglesia votada por la iglesia

El derecho a ordenar mujeres como ancianas de iglesia fue votado en el Concilio Anual de la Asociación General en 1984. A pesar de ese voto tomado por la iglesia mundial, el Manual de la Iglesia señala que, “toda congregación tiene la libertad de elegir la persona del sexo que considere oportuno como anciano de iglesia. . .Sin embargo, siendo que la ordenación de mujeres como ancianas de iglesia puede ser un asunto que cause disensiones, ninguna iglesia debiera programar tal acto sin previa consulta con la administración del campo local, con el fin de salvaguardar la unidad de la iglesia”.

 Se debe consultar previamente a fin de preservar la unidad de la iglesia

Los siguientes son algunos pasos que deben darse, mencionados en el Manual de la Iglesia (Revisión 2015), cuyo propósito es preservar la unidad de la iglesia.  

  1. “El asunto debiera ser cuidadosamente examinado, discutido y aceptado debidamente por cada iglesia local.
  2. “Si una iglesia contempla llevar esta acción a cabo, todo el asunto debiera ser analizado y aprobado por la junta directiva de la asociación o misión, después de que la administración de la asociación o la misión haya buscado consejo de la administración de la unión. La negociación entre la iglesia y la asociación o la misión debiera ocurrir antes de la que iglesia local tome y apruebe la decisión final.
  3. “El acuerdo para nombrar y ordenar mujeres como ancianas de la iglesia local no debe tomarse, a menos que exista un consenso claro de que el ministerio de una mujer como anciana resulta deseable y hasta esencial para el bienestar espiritual de todos los componentes de la iglesia local. Es necesario que exista un consenso de la iglesia, de modo que una mujer como anciana sea respetada como líder espiritual y ganadora de almas. La iglesia debiera expresar también su convicción de que existen dimensiones de asesoramiento y servicio espiritual que no pueden ser debidamente atendidas por un anciano varón.
  4.  “Una evidente mayoría de los miembros votantes de la iglesia local debiera estar a favor de esta medida. El asunto debiera ser considerado en una reunión administrativa de la iglesia especialmente convocada al respecto. Todos los miembros de la iglesia debieran tener la oportunidad de votar sobre este asunto, en lugar de que lo hagan unos pocos que estén presentes en una reunión regular donde se traten asuntos de rutina de la iglesia. Aunque la junta de la iglesia tiene que estudiar previamente este asunto, cualquier acuerdo definitivo debiera ser tratado por la iglesia en conjunto, en una reunión administrativa debidamente convocada.
  5. “Cualquiera que sea la decisión de la iglesia, debiera dar como resultado un fortalecimiento de la unidad de los miembros y no ser fuente de disensión o divisiones. El cuerpo de Cristo, la iglesia, no debiera verse empañada en ningún sentido. En este delicado asunto, como en todas las demás cosas, el nombre de nuestro Señor y Salvador debe quedar exaltado”.  

Criterio que debe seguirse para la ordenación de ancianos de iglesia y diáconos que han sido desfraternizados, pero que han regresado a la iglesia

 “Si un anciano de iglesia local o un diácono regresa a la iglesia después de haber sido desfraternizado y más tarde se vuelve a bautizar, y su congregación cree que ha dado muestra de conversión genuina y lo quiere elegir nuevamente para un cargo que requiere la ordenación, se recomienda en tales casos consultar con la administración de la asociación o la misión”. 


El Boletín Ministerial es un artículo semanal para pastores y ancianos producido por la Secretaría Ministerial de la Iglesia Adventista del Séptimo Día en la División Interamericana / Autor: Pastor Leonard Johnson, Secretario Ministerial Asociado.



16 de marzo de 2018

Consideraciones sobre el Servicio de Comunión

Uno de los servicios más significativos y sagrados dentro de la Iglesia Adventista del Séptimo Día, es el servicio de Comunión. Es usualmente conducido por un pastor ordenado, con la asistencia de otros ancianos de iglesia, diáconos y diaconisas. Por lo tanto, y a fin de asegurarnos de que el significado de dicho servicio sea bien comprendido y observado en su plenitud, se necesitan cuidadosa planificación y preparación. Por esta razón, compartimos la siguiente información. Para un tratamiento mucho más amplio de este tema, debemos consultar el Manual de la Iglesia y el libro “Creencias de los Adventistas del Séptimo Día”.

Importancia del servicio de Comunión

Para los adventistas del séptimo día, el servicio de Comunión involucra tanto el rito del lavamiento de los pies, como el partimiento del pan sin levadura y la participación en el vino de uva no fermentado. Basándonos en el ejemplo de Cristo, la ordenanza del lavamiento de pies “es la preparación indicada por Cristo para el servicio sacramental” (Manual de la Iglesia, 16° revisión, p. 78). El propósito de esta ordenanza “conlleva un mensaje de perdón, aceptación, certeza y solidaridad, principalmente de Cristo para con el creyente, pero también entre los propios creyentes”, de ahí su nombre de “rito de humildad”.  

De similar importancia es la Cena del Señor o servicio de Comunión, precedido por el rito del lavamiento de los pies. Habiendo reemplazado “el festival de la Pascua de la época del antiguo pacto”, involucra los símbolos del pan sin levadura y el vino sin fermentar, que representan ambos el cuerpo y la sangre de Cristo, que indican y señalan su crucifixión. Como tal, la Cena del Señor conmemora la liberación del pecado, de la misma manera que el festival de la Pascua le recordaba al pueblo de Israel su liberación de Egipto. Por lo tanto, su celebración debe ser “una ocasión de gozo y no de tristeza” (Creencias de los Adventistas del Séptimo Día), por causa de lo que Cristo ha logrado en nuestro favor al morir en la cruz.

El servicio de la Cena del Señor tiene también una dimensión futura al “señalar la segunda venida de Cristo” (Manual de la Iglesia). Dice el apóstol Pablo: “Así pues, todas las veces que comáis este pan y bebáis esta copa, la muerte del Señor anunciáis hasta que él venga (1 Cor. 11:26, RVR 1995).

Anuncio del Servicio de Comunión

El servicio de Comunión o Cena del Señor, el cual “se celebra habitualmente una vez por trimestre” (Manual de la Iglesia), generalmente como parte del servicio de adoración del sábado anterior al último sábado del trimestre, debe anunciarse desde el sábado anterior, o preferiblemente antes, a fin de permitir que los miembros se preparen y asistan al servicio. De manera que cuando los miembros estén presentes en este rito, “el servicio traerá la bendición deseada”.

Para todos los miembros

Se ha observado que algunos miembros de iglesia se abstienen de asistir a la iglesia el sábado designado para celebrar el servicio de Comunión; y algunos de ellos se alejan justamente antes de iniciarse la ordenanza del lavamiento de los pies y ni siquiera regresan para estar presentes en la Cena del Señor. Sin embargo, se nos ha aconsejado: “Nadie debe excluirse de la comunión porque esté presente una persona indigna. Cada discípulo está llamado a participar públicamente de ella y dar así testimonio de que acepta a Cristo como Salvador personal. Es en estas ocasiones designadas por él mismo cuando Cristo se encuentra con los suyos y los fortalece por su presencia” (El Deseado de todas las gentes, p. 613). Más aun, Elena G. White hace notar: “Corazones y manos indignas pueden administrar el rito; sin embargo, Cristo está allí para ministrar a sus hijos. Todos los que vienen con su fe fija en él, serán grandemente bendecidos” (Ibíd).

Incluir a quienes no pueden asistir

El Manual de la Iglesia, declara: “Si algún miembro está enfermo, o si por alguna otra razón no puede abandonar su hogar para asistir a la ceremonia de comunión en la casa de culto, se puede realizar una ceremonia especial para él en la casa. Este servicio religioso puede ser oficiado solamente por un pastor ordenado o por un anciano de la iglesia local, que puede ser acompañado por un diácono o diaconisa”.

Preparación para el siguiente servicio de Comunión

De acuerdo con la información mencionada anteriormente, comencemos a preparar el siguiente servicio de Comunión. Con la apropiada preparación, que incluye la adecuada elección de la música, con los ancianos de iglesia, diáconos y diaconisas vestidos apropiadamente, el uso de los emblemas, utensilios y toallas adecuados, además de un sermón más breve que el sermón usual relacionado con la ocasión, precedido todo ello de mucha oración por parte del pastor o anciano de iglesia al frente de la ceremonia, el servicio de Comunión puede dejar una impresión imborrable en cada adorador, incluyendo los niños que no han recibido todavía el bautismo. Hagamos de este servicio una ocasión especial, esperando contar en él con la presencia de Cristo y, sobre todo, anticipándonos al tiempo cuando cenaremos con él en la tierra nueva. 


El Boletín Ministerial es un artículo semanal para pastores y ancianos producido por la Secretaría Ministerial de la Iglesia Adventista del Séptimo Día en la División Interamericana / Autor: Pastor Leonard Johnson, Secretario Ministerial Asociado.



9 de marzo de 2018

El Servicio de Ungimiento 

Uno de los servicios especiales que ofrece la iglesia es el servicio de unción de los enfermos. De hecho, se puede encontrar apoyo bíblico para tal servicio en Marcos 6:13 y Santiago 5: 14, 15. Sin embargo, parecería que de alguna manera ha habido en la actualidad un cambio respecto a lo practicado en esos textos, particularmente en lo que se describe en Santiago, lo cual ha dado como resultado que se aplique más frecuentemente el ungimiento en cada enfermedad o dolencia y, aun en masa, provocando así interrogantes tales como las siguientes: “¿Están esas prácticas en armonía con las Escrituras?” “¿Cuál es la posición de la Iglesia Adventista del Séptimo Día en relación con el ungimiento de las personas enfermas?” En respuesta a estas preguntas, permítanme someter a su consideración lo siguiente:

Oración por los enfermos

La Guía de Procedimientos para Ancianos de Iglesia nos aconseja: “El servicio de ungimiento no debería realizarse en todos los casos de padecimiento físico común, pero tampoco exclusivamente en el caso de una enfermedad fatal”. El servicio formal de ungimiento está reservado únicamente para aquellos que padecen una enfermedad física grave. Añade además la Guía de Procedimientos

para Pastores, que el “ungimiento no tiene el propósito de bendecir a la persona moribunda, sino ser de bendición para sanar a los vivos”. Por otra parte, se debe “respet[ar]la decisión de las personas que no quieren hablar de su enfermedad”. 

El ungimiento debe solicitarse

Santiago 5:14, 15 pareciera implicar que la solicitud para efectuarse el ungimiento debiera proceder de la persona que está enferma. Sin embargo, y de acuerdo con el principio detrás del consejo de Santiago, parecería aceptable que un familiar, amigo, o miembro de la iglesia presentara esa solicitud a nombre del enfermo.  La Guía de Procedimientos para Pastores, hace notar también: “No compete al pastor juzgar la dignidad del individuo o de la solicitud, pero sí hacer lo que dicen las Escrituras al orar por los enfermos”.

El ungimiento es una situación intensamente personal  

Siendo que según la Guía de Procedimientos para Pastores, el servicio de la unción es “un acontecimiento intensamente personal al abordar las necesidades específicas de una persona, no está concebido para audiencias multitudinarias ni para servicios de sanamiento”.  Sin embargo, algunas personas citan Marcos 6:13, que señala: “ Y echaban fuera muchos demonios, ungían con aceite a muchos enfermos y los sanaban”. Una lectura cuidadosa pareciera decirnos que el texto no está sugiriendo un acto masivo de sanidad, sino que muchas personas fueron sanadas por causa del ungimiento.

La Guía de Procedimientos para Pastores, señala que: “El propósito de la unción …no está concebido para atraer grandes audiencias. Tal cosa es una distorsión de la verdad”. Sin embargo, es apropiado llevar a cabo este servicio en presencia de la familia de la iglesia si este es el deseo de la persona que está siendo ungida.  

Ángel Manuel Rodríguez, ex miembro del Instituto de Investigación Bíblica, señala: “No hay ninguna base bíblica para la práctica de ungir a los enfermos en grandes o pequeños grupos durante las reuniones religiosas públicas. Santiago hace muy claro que esta era una ceremonia religiosa privada”.

“Herbert Kiesler, otro teólogo adventista, explica: “Siendo que estamos profundamente preocupados porque esta tendencia actual de ungimiento en grupo, . haya derivado su inspiración de entre los círculos carismáticos, y siendo que siempre existe el peligro de que esa práctica pueda resultar en un ejercicio rutinario, sostenemos que los ministros y ancianos de la Iglesia Adventista del Séptimo Día deben guiarse por las pautas dadas en las Escrituras y en los escritos del Espíritu de Profecía”.

Dónde realizarla
Pastor

“Un servicio de unción puede realizarse en una iglesia, un hogar, un hospital,  un hogar de ancianos o en cualquier lugar en que pueda surgir la necesidad. Si se lleva a cabo en un hospital, hay que evitar interferir en las labores del personal médico” (Guía de Procedimientos para Pastores). Deben considerarse también la duración y formalidad de la ceremonia en ciertas circunstancias y lugares donde se la realiza. Por ejemplo, el arrodillarse para la oración podría no ser apropiado en torno de una cama de hospital.

La oración de ungimiento

Pastor

“Si la persona que está siendo ungida desea orar, permítasele orar primero, seguida por otras personas del grupo a las que se pida orar. El pastor o el anciano deberían orar en último lugar y, al término de la oración, poner el aceite de la unción sobre la frente de la persona que es ungida, lo que simboliza el toque del Espíritu Santo de una forma específica y especial. La práctica habitual es usar aceite de oliva con este fin. Sin embargo, esto no es obligatorio” (Guía de Procedimientos para Pastores). En relación con un orden de servicio sugerente, consulte en el Manual de la Iglesia, o en la Guía de Procedimientos para Ancianos.


El Boletín Ministerial es un artículo semanal para pastores y ancianos producido por la Secretaría Ministerial de la Iglesia Adventista del Séptimo Día en la División Interamericana / Autor: Pastor Leonard Johnson, Secretario Ministerial Asociado.



2 de marzo de 2018

Roles y Funciones de Pastores y Ancianos de Iglesia

De vez en cuando se hace necesario reafirmar las funciones y papeles a desempeñar de los pastores y ancianos de iglesia, en una iglesia siempre creciente. Aun algunos de nosotros con más edad, olvidamos o pasamos por alto algunos puntos clave. Por ejemplo, en el artículo de la semana pasada acerca de ceremonias de boda, mencioné que tales ceremonias son llevadas a cabo por pastores ordenados. Sin embargo, al usar el pronombre él o ella en relación con la conducción de la ceremonia, podría haber implicado que hay pastoras que están ordenadas y que llevan a cabo ceremonias matrimoniales. Debe hacerse muy claro que la Iglesia Adventista del Séptimo Día solamente ordena pastores (de género masculino); por lo tanto, en el artículo de esta semana, mi deseo es aclarar cuáles son los papeles que deben desempeñar los pastores ordenados y comisionados, así como los de los ancianos de iglesia. 

El papel de los pastores ordenados

Los pastores ordenados, a pesar de que han sido ordenados para la iglesia mundial, son asignados por la junta de la misión o asociación local a una iglesia o distrito local. Como pastores o directores de distrito, “no reemplazan al presidente en las iglesias o distritos en que les toca actuar; no están dotados de facultades administrativas, como el presidente, sino que cooperan con él en la ejecución de los planes y en el cumplimiento de todos los reglamentos de la Asociación o Misión”. Sin embargo, el Manual de la Iglesia señala que: “Por virtud de su ordenación, el pastor está calificado para ejercer su función en todos los ritos y ceremonias”.

El papel de los ministros con licencia ministerial

Los ministros con licencia ministerial son pastores no ordenados a quienes se les ha dado la oportunidad de “demostrar su llamamiento al ministerio, especialmente en lo que atañe a la ganancia de almas”. Como ministros con licencia ministerial, están “están autorizados para predicar, empeñarse en la evangelización, dirigir a la iglesia en el trabajo misionero y ayudar en cualquier actividad de la iglesia”. Sin embargo, puede haber ocasiones o circunstancias que hacen necesario que la Asociación nombre a un pastor con licencia ministerial para asumir la responsabilidad de ser el pastor, o el pastor asociado de una iglesia o de un grupo de iglesias”.

El papel de los ministros comisionados

El Manual de la Iglesia, de la Iglesia Adventista del Séptimo Día, explica:

“En la ceremonia de casamiento, las exhortaciones, los votos y la declaración de casamiento deben estar a cargo únicamente de un ministro ordenado, excepto en las divisiones cuyas juntas directivas hayan aprobado que ciertos ministros licenciados, que hayan sido ordenados como ancianos locales, puedan llevar a cabo la ceremonia matrimonial” (capítulo 8).

Adicionalmente, el Pastor Israel Leito, presidente de la División Interamericana de los Adventistas del Séptimo Día, aclaró esto mismo e hizo notar lo siguiente: “El ministro comisionado ejerce una función similar a la del pastor con licencia ministerial y esencialmente lleva a cabo los mismos ritos” (consulta con el presidente, 26 de febrero de 2018). Por lo tanto, un ministro comisionado puede celebrar servicios funerales, presidir sobre el rito de comunión, orar por los infantes y bautizar personas, una vez que haya sido autorizado para hacerlo por parte del presidente de la misión o asociación local. 

El papel de los ancianos de iglesia local

Los ancianos de iglesia local (tanto hombres como mujeres) son elegidos por la iglesia local y cumplen su labor muy de cerca con el pastor. El Manual de la Iglesia señala: “La elección de una persona para el cargo de anciano, por sí sola, no lo califica para actuar como anciano. Se requiere la ordenación como anciano, antes que dicha persona tenga autoridad para actuar como tal. En el intervalo entre la elección y la ordenación, el anciano elegido puede actuar como líder de la iglesia, pero no puede administrar los ritos de la iglesia”. Un anciano de iglesia no conduce un servicio de comunión, pero participa en él. Como en el caso de una reunión de negocios de la iglesia, un pastor es quien preside, pero en su ausencia, el anciano puede presidir la reunión “con la aprobación del pastor o del presidente de la asociación. En relación con la ceremonia bautismal, “un anciano de iglesia local no debe oficiar en la ceremonia bautismal sin obtener primero el permiso del presidente de la asociación o misión”. El Manual de la Iglesia señala también que “los ancianos de iglesia no tienen autoridad para recibir o excluir miembros. Esto se lleva a cabo solamente por voto de la iglesia. Solamente la junta de la iglesia puede recomendar que la iglesia vote admitir o excluir miembros”.   

En caso de que alguien se haya quedado con la impresión de que este artículo es solamente una lista de lo que no debe hacerse, debo aclarar nuevamente que mi intención es señalar los roles o papeles a desempeñar. La Asociación Ministerial valora a todos los pastores y ancianos de iglesia y continúa equipando e instruyendo a tales personas para que desempeñen un ministerio eficaz, a fin de cumplir con el mandato de Dios en Mateo 28:19, 20.  Sin la labor de los ancianos de iglesia local, de los pastores ordenados, con licencia ministerial y comisionados, la iglesia no podría ser eficazmente operada y administrada. Por lo tanto, cada uno es valorado y apreciado por la Asociación Ministerial. 


El Boletín Ministerial es un artículo semanal para pastores y ancianos producido por la Secretaría Ministerial de la Iglesia Adventista del Séptimo Día en la División Interamericana / Autor: Pastor Leonard Johnson, Secretario Ministerial Asociado.





23 de febrero de 2018

Una Mirada a la Ceremonia de Bodas

Entre las celebraciones más encantadoras y gozosas llevadas a cabo por un pastor se encuentran las ceremonias nupciales, siendo que tal ceremonia le concede la oportunidad de “ministrar dentro de una alegre y espiritual celebración en favor de la pareja y sus familiares y amigos”. Sin embargo, puede también tornarse en la más vergonzosa y frustrante si se ignoran y no se siguen ciertas pautas clave. Por lo tanto, me propongo brindar las siguientes sugerencias. 

Propósito de una boda

El propósito de una boda cristiana es unir en forma legal y espiritual a un hombre y una mujer en santo matrimonio, según se señala en Génesis 2:24. El requisito legal reconoce las leyes del país, o de una determinada jurisdicción, las cuales no deben ser ignoradas, siendo que Dios nunca ha propugnado por el desacato a las leyes del país, a menos que las tales entren en conflicto con sus propias leyes. Espiritualmente hablando, el matrimonio ha sido ordenado por Dios, y una pareja que está contrayendo matrimonio, reconoce a Dios y su regalo de amor y de unión matrimonial. Por lo tanto, la pareja solicita la presencia de un pastor. Además, debe prestarse suma atención a la sencillez y la asequibilidad. 

Antes de la ceremonia nupcial

No es justo ni para el pastor, ni para la pareja, el pedirle al primero que celebre una ceremonia de bodas, sin suficiente tiempo para brindar consejo y asesoramiento. Dios ha encomendado al pastor que desempeñe su oficio diligente y honestamente delante de Dios y de los hombres; ¿cómo podría entonces celebrar tal ceremonia sin antes haberse sentado con la pareja para aconsejarla? La pareja comete una injusticia contra sí misma y el pastor, cuando no se pone en contacto con él en el tiempo oportuno. Esencialmente, la pareja se está negando a sí misma la oportunidad de examinar inteligentemente y con oración los caminos y motivos del uno y del otro. A través del consejo pastoral, la pareja podría determinar que el matrimonio entre ambos no es lo mejor y tal vez podría considerar razones para demorar el proceso. De esta manera, el omitir el consejo pastoral puede traer serias consecuencias, que podrían resultar más tarde en la separación o el divorcio.

El consejo pastoral prematrimonial tiene que ver con asuntos tales como temperamento, finanzas, trasfondo familiar, trasfondo religioso, comunicación, intimidad y cuando fuese necesario, recomendación para análisis de sangre y otros.

Requisito legal

Siendo que el matrimonio no es solamente un asunto de índole espiritual, es necesario que se hayan llenado todos los formularios relevantes y se hayan entregado todos los documentos pertinentes a la agencia gubernamental apropiada, a fin de asegurarse de que se ha cumplido con todos los requisitos antes de la ceremonia propiamente dicha. Por supuesto, durante las sesiones de consejo y asesoramiento, el pastor se asegurará de que se ha firmado el acta matrimonial y de que se provee el recibo correspondiente, juntamente con la otorgada licencia, lo cual se utiliza en la preparación de los documentos matrimoniales que se firman al final de la ceremonia.

Requisitos de la iglesia

Es de similar importancia prestar atención a los procedimientos de la iglesia que incluyen el uso del edificio, permiso para mover el mobiliario, el uso de música apropiada y consejo en relación con el vestuario, así como la disponibilidad del santuario. El prestar poca o nula atención a cualquiera de estos detalles puede resultar en bochorno y desilusión.

Planificar de antemano

En esencia, es necesario que la pareja que tiene planes de unirse en matrimonio se reúna de antemano con el pastor a fin de permitir que se preste atención a todo lo mencionado anteriormente. Desafortunadamente, pareciera que se le da actualmente mayor importancia al vestuario, a la lista de los invitados y al lugar donde habrá de efectuarse la recepción. Debe señalarse que la sencillez y el sano juicio son de suma importancia, respecto a la capacidad financiera de la pareja, siendo que es después de que la multitud se retira, cuando realmente comienza la vida de la pareja y, desafortunadamente para muchos, comienza con significativas deudas que tienden a llenar de estrés a la pareja, cuando deberían estar gozándose mutuamente y disfrutando de una prolongada luna de miel. Pero en vez de ello, los cobros consumen sus pensamientos, su tiempo y discusiones. Esto provee la fórmula para la frustración y algunas veces, para que uno de ellos recurra a varios medios buscando reprimir el estrés. La clave está en planificar y planificar de antemano, buscando en todo, la dirección divina.  


El Boletín Ministerial es un artículo semanal para pastores y ancianos producido por la Secretaría Ministerial de la Iglesia Adventista del Séptimo Día en la División Interamericana / Autor: Pastor Leonard Johnson, Secretario Ministerial Asociado.



16 de febrero de 2018

Protocolo en Funerales

La muerte de un ser amado trae mucho sufrimiento y, de alguna forma, trae consigo también alto grado de estrés, al tenerse que enfrentar y relacionar con compañías de seguros, lugar del empleo, servicios de funeraria, cementerio, miembros de la familia, y no necesariamente por último, con un pastor o anciano de iglesia. Y sin embargo, estas interacciones no constituyen el final de la dura experiencia para los miembros de la familia del difunto, siendo que el servicio fúnebre mismo puede tomar un giro inesperado, convirtiéndolo en una larga y cansadora reunión. Por lo tanto, voy a compartir con ustedes algunas observaciones y sugerencias.  

Condolencias, comentarios y tributos

Los pastores y ancianos de iglesia deben ayudar a la familia de la persona fallecida en la preparación del programa. Por lo tanto, se les debe aconsejar con respecto al número de personas que presentarán tales condolencias, comentarios y tributos. He observado que, después de que dos o tres personas han hablado, hay mucho de repetición y pareciera todo un desafío ajustarse al tiempo concedido de dos a tres minutos. Pareciera haber en los servicios fúnebres una especie de hálito o atmósfera que inspirara aun a la persona más tímida, a hablar por mucho más tiempo que lo requerido, especialmente si se le anima con efusivos “amenes” de parte de la congregación. Aun los pastores y ancianos de iglesia pueden extenderse en el tiempo, al dirigir sus mensajes. No es necesario que todos los pastores y ancianos de iglesia den sus condolencias. El presidente de la asociación, el secretario ministerial, o un pastor de iglesia local, pueden representar a los otros pastores y ancianos de iglesia. Es necesario ayudar a la familia de la persona fallecida al resistir a la presión de ceder a algunas peticiones de último momento, de personas que desean también hablar o cantar.  

Música especial o selecciones musicales

Una selección musical implica solamente eso, una interpretación vocal o instrumental. Sin embargo, quienes han asistido a varios funerales, habrán sido testigos del hecho de que algunos intérpretes hacen comentarios o incluso un “pequeño sermón” antes de cantar o tocar, ajenos al hecho de que el tiempo sigue corriendo y que otros deben todavía participar, incluyendo al pastor con su sermón u homilía. En algunas iglesias, justamente antes de la interpretación musical, un ujier conduce al intérprete al frente, recordándole lo que se espera que debe hacer. Luego, y tan pronto como la persona que participaba justamente antes se retira del podio, el cantante o intérprete musical debe estar ya en su lugar para cantar o tocar, sin tener que extender de otra manera el tiempo del canto o del servicio.

Lectura del Obituario

La mayoría de las personas presentes leen el obituario durante el servicio funeral, o tan pronto como se sientan a esperar que comience el servicio fúnebre, especialmente si llegan a tiempo y tienen la fortuna de obtener una copia del programa impreso. De esta manera, cuando alguien desde el podio lee el obituario en voz alta durante el servicio, o pide que todos lo lean juntos en silencio, se está utilizando un tiempo que podría ser aprovechado en otra parte del programa.

Sermón u homilía

No es necesario predicar un largo sermón, especialmente después de que la familia y los asistentes han estado sentados por largo tiempo. Pero tampoco es justo que el pastor tenga que acortar su sermón porque las personas que han hablado o interpretado números musicales hayan consumido el tiempo disponible; de manera que, como resultado, una buena cantidad de personas se vayan marchado antes de escuchar el mensaje. Y esto levanta una pregunta: ¿Cuál es el propósito de un servicio fúnebre?

Seguimiento

Es después de la inhumación de un ser querido cuando realmente cuenta el mantenerse en contacto con la familia. Pueden ser de gran utilidad las visitas, llamadas telefónicas, ayudar con alimentos y tareas domésticas. Por supuesto. aunque ya no estén los familiares bajo el foco de atención, tales actos pueden ser muy necesarios. Pastores y ancianos de iglesia: Hagamos nuestra parte para hacer los servicios fúnebres más breves y al punto. Y sobre todo, presten atención al cuidado y apoyo proporcionado después del funeral. 


El Boletín Ministerial es un artículo semanal para pastores y ancianos producido por la Secretaría Ministerial de la Iglesia Adventista del Séptimo Día en la División Interamericana / Autor: Pastor Leonard Johnson, Secretario Ministerial Asociado.



9 de febrero de 2018

Bautismos a lo Grande

En el 2011, cuando asistía a un breve curso intensivo de Español, en UNDECA, la Universidad Adventista de Centroamérica, en Costa Rica, fui testigo de un servicio bautismal que realmente me impactó. Si recuerdo bien, se celebró al final de una Semana de Oración que  fue dirigida por dos pastores en la capilla de la Universidad; de los cuales, uno dirigió la palabra en la mañana y el otro en la tarde. Como pastor de iglesia y administrador, bien familiarizado con las ceremonias bautismales, observé con intenso interés y, para mi satisfacción, noté los siguientes puntos que me llamaron la atención.

El bautismo no fue improvisado

Los adoradores tenían muy claro, por lo menos así lo sentí yo, desde el comienzo del servicio, que se iba a llevar a cabo una ceremonia bautismal. Al llegarse el momento del bautismo, esto no se sintió como una intrusión, sino más bien como una parte importante del servicio de adoración. Fue también de mucho ánimo observar el apoyo dado a los tres candidatos, mientras avanzaban rumbo al frente de la capilla. Me dio la impresión de que esas queridas personas estaban completamente conscientes de lo que ocurría en el servicio y estaban en todo listas para la ocasión. Igualmente impresionante y conmovedora fue la toma de los votos bautismales.

Los dos pastores que tuvieron a su cargo la Semana de Oración, presentaron los votos. Sentado en mi asiento y observando atentamente, tuve la oportunidad de considerar en forma objetiva lo que yo había estado haciendo durante años y observar también objetivamente las similitudes y las posibles diferencias. El escuchar la toma de los votos me permitió colocarme en la posición de un candidato y no en el papel usual para mí, de pastor. Esto es bueno, siendo que se le presenta a la persona la oportunidad de escuchar, compenetrarse e interiorizar. ¿Pensamos realmente en lo que significa vivir para Cristo y ayudar a otros a estar listos para su retorno? La interiorización de los votos nos fuerza a considerar qué es lo que estamos haciendo. Para aquellos de nosotros, en el papel de pastores y ancianos de iglesia, sería tal vez algo muy bueno sacar nuestro certificado de bautismo y repasar con atención lo que hemos prometido. Con suerte, la revisión de eso que prometimos nos llevará a una renovación de ese compromiso inicial.

En la pila bautismal

En bautisterio mismo podía ser observado por todos los adoradores, siendo que la pila bautismal estaba colocada en sitio elevado y contaba con un cristal transparente, de manera que la audiencia podía presenciar el bautismo. Y adivinen qué había en la pila bautismal…nada menos que pétalos de rosa, o por lo menos eso fue lo que me parecieron, flotando en la superficie del agua. Fue impresionante observar también la forma en que los pastores estaban vestidos. Sí, ellos estaban pulcramente adornados con túnicas blancas, camisas abotonadas y corbata. Dos pastores llevaron a cabo el servicio bautismal. ¡Qué espectáculo! Estaban inteligentemente vestidos para este servicio. Y aquí hay un ejemplo para todos nosotros como pastores y ancianos de iglesia.  Debemos asegurarnos siempre de estar bien vestidos para la ocasión. Los observadores deberían poder distinguir bien entre el pastor oficiante y el candidato.

La Santa Cena

Y como si lo anterior no fuera poco, esta ceremonia fue seguida de un servicio de comunión. Después del bautismo hubo un breve sermón, y la audiencia se  separó a sus respectivos sitios para el lavamiento de los pies. Esto fue algo extra especial para los nuevos creyentes que participaron del lavamiento de los pies. Qué feliz me sentí de ser parte de un grupo que lavó los pies de un recién bautizado.

¿Qué quiero decir con lo anterior? ¡Es muy sencillo! Debemos asegurarnos de hacer una ceremonia bautismal muy especial y no solamente hacer algo porque debe hacerse o para quitárnoslo de encima. Este servicio debe ser una bendición para el candidato, para su familia y para todo el cuerpo de la iglesia. Debe ser un servicio que no podamos olvidar. Pero, sobre todo, debe representar e indicar lo que es -un matrimonio con Cristo. Por lo tanto, hagámoslo centrado en Cristo y cristianamente cordial. 


El Boletín Ministerial es un artículo semanal para pastores y ancianos producido por la Secretaría Ministerial de la Iglesia Adventista del Séptimo Día en la División Interamericana / Autor: Pastor Leonard Johnson, Secretario Ministerial Asociado.



2 de febrero de 2018

El Valor de la Visitación Personal 

Fundamentos bíblicos y del Espíritu de Profecía para la visitación

La palabra “visitar” y sus derivados está registrada aproximadamente unas 36 veces y hasta 26 veces en algunas otras versiones de la Biblia. Esta cantidad de veces subraya para mí la importancia de la visitación. De hecho, nuestro Señor Jesucristo declara en Mateo 25:43: “Fui forastero, y no me recogisteis; estuve desnudo, y no me cubristeis; enfermo, y en la cárcel, y no me visitasteis”. De la misma manera, Santiago, el hermano de nuestro Señor, explica en Santiago 1:27: “La religión pura y sin mácula delante de Dios el Padre es esta: Visitar a los huérfanos y a las viudas en sus tribulaciones, y guardarse sin mancha del mundo”. Tomando en cuenta lo anterior, podemos realmente apreciar el ejemplo del apóstol Pablo, registrado en Hechos 15:36, cuando le dijo a Bernabé: “Volvamos a visitar a los hermanos en todas las ciudades en que hemos anunciado la palabra del Señor, para ver cómo están”. Más aun, en el libro El evangelismo, subraya Elena G. White:  “No solamente ha de presentarse la verdad en las asambleas públicas; ha de hacerse obra de casa en casa” (El evangelismo, p, 316). Por lo tanto, y de acuerdo con el mandato bíblico y del Espíritu de Profecía de visitar, la Secretaría Ministerial de la División Interamericana insta a los pastores y ancianos de iglesia a visitar consistente y regularmente a los miembros de iglesia.

¡La visitación es imprescindible!

Indiscutiblemente y sin lugar a dudas, ni los pastores ni los ancianos de iglesia pueden ser eficientes en el ministerio sin echar mano del contacto personal. Tampoco las iglesias pueden ser dinámicas y orientadas hacia la misión sin una visitación interna y de evangelización. Al considerar la visita que hizo Jesús al hogar de Martha, María y Lázaro, puede decirse que tuvo un gran impacto positivo en ellos y también en otros en Betania. Aun a través de los años siguientes hasta llegar al periodo actual, ha continuado este impacto positivo. Personalmente he sido muy bendecido a través del ministerio de visitación y procuro encontrar tiempo para hacer visitas en el hospital y en los hogares, juntamente con mi esposa, acercándome así a los miembros de la iglesia y a los que no son miembros. Esto hace que tenga presente mi llamado como pastor.  

Reacción hacia la visitación

Muchos miembros de iglesia experimentan un sentido de pertenencia y aprecio al ser visitados. La visitación les comunica el mensaje de que están siendo cuidados y de que se está pensando en ellos. Y eso es precisamente lo que queremos, entre otras bendiciones, deseamos que los miembros se sientan valorados y apreciados. Además de esto, haríamos muy bien como pastores en entrenar a nuestros miembros a visitarse también unos a otros. Esto le hace bien a la persona involucrada en el ministerio y el servicio. También aligerará la carga del pastor y estimulará a los miembros de la iglesia a involucrarse y a participar activamente. Los miembros de iglesia  son valiosos y deben sentirse de esa manera. Sin ellos, la iglesia no puede existir. Además, debemos suplir y atender algunas de sus necesidades, ya sea de ánimo, de comprensión de las doctrinas y aclaración de algunos asuntos. Esto nos ayuda a ser sensibles y considerados en cuanto a sus necesidades. Después de todo, Jesús fue maestro en esto y lo sigue siendo hoy a través de nosotros. Por lo tanto, seamos hallados fieles en cumplir sus mandatos. Nuestra iglesia local, misión, asociación, unión y división serán así más fuertes. 


El Boletín Ministerial es un artículo semanal para pastores y ancianos producido por la Secretaría Ministerial de la Iglesia Adventista del Séptimo Día en la División Interamericana / Autor: Pastor Leonard Johnson, Secretario Ministerial Asociado.




26 de enero de 2018

Venciendo los Obstáculos del Ministerio

El programa “Focus on the Family” informa que “la enorme cifra de 1,500 pastores abandonará sus iglesias . . . debido a caídas morales, agotamiento o contención dentro de la congregación” (Pastores y Esposas en el Punto de Ruptura - Adventist Review en línea). La referencia anterior subraya en forma esencial los problemas y desafíos encontrados dentro del ministerio pastoral. Dando por sentado esta realidad, ¿en qué forma puede la persona manejar tales desafíos y problemas posados por miembros de la iglesia y colegas? A este respecto, les comparto los siguientes puntos: 

Recuerda el llamado que te hizo Dios

Recordar el llamado que nos hizo Dios, es reafirmar la confianza en su propósito y razón por estar en el ministerio. Es como hacernos las preguntas “¿Quién soy?” y “¿Qué estoy haciendo en el ministerio?”, “¿Por qué debería continuar en él?” Es de humanos el sentirse afectados y experimentar dolor y hasta fracasos, pero es de importancia crucial saber la razón por la cual la persona está en el ministerio y por qué debe continuar en el mismo. El apóstol Pablo hace referencia a su llamado al ministerio evangélico unas tres veces, en el libro de los Hechos, capítulos 9, 22 y 26. Adicionalmente, esto le permite a la persona ajustar nuevamente el enfoque y experimentar un sentido de compromiso más profundo. Permite también experimentar el sentido de cumplimiento, satisfacción y de significado, al involucrarse en el ministerio en favor de la iglesia.

Espera las críticas

Por cierto, nadie se goza en ser criticado, aun cuando en ocasiones se trate de crítica constructiva. Seguramente preferiríamos recibir alabanzas, elogios y hasta adulación. Sin embargo, eso no sería correcto, especialmente la adulación, porque fallaría en enfrentarnos con la honestidad. El escuchar semana tras semana las palabras “Ese fue un gran sermón”, puede llevarnos a esperar eso mismo siempre; y cuando no ocurre así, puede ser muy desalentador.  Personalmente me gozo más cuando los miembros comentan: “Ese sermón tocó mi corazón”, o “Nunca hubiera pensado que eso estaba en el texto”, etc. Me siento bien cuando la persona probablemente tiene la intención de investigar en la Biblia por sí misma.  

El anticipar las críticas tiende a amortiguar el golpe. Además, si un pastor puede aceptar objetivamente las críticas, puede obtener gratuitamente algún buen consejo. Y, excepto por la incomodidad de las críticas, la persona va a salir beneficiada por ello (dependiendo por supuesto de su personalidad, siendo que algunos de nosotros podemos manejar bien las críticas, pero otros no tan bien). 

Establece un ministerio de oración

No es ningún secreto que una de las armas más efectivas que posee un pastor, es el arma de la oración. La oración le permite a la persona elevar su pensamiento hacia un poder más grande y mucho más alto que sí misma, al contrario de enfocar su atención en los problemas, asuntos y cosas de este mundo. Desarrolla la práctica de orar en favor de personas difíciles, mencionándolas por nombre. Es muy difícil orar por alguien y desearle al mismo tiempo mal. Más aun, es a través de la oración que podemos depender de Dios para que nos otorgue sabiduría, soluciones y el valor requerido para confrontar, bien que con fino tacto y en forma cristiana. 

Planifica tus días

El dejar el día abierto a la deriva es darle tiempo a la contemplación propia y de las situaciones. Por otra parte, el usar estrategias para lograr un ministerio eficiente, puede dar lugar a la frescura y originalidad, a la innovación y a un sentido de estructura. Es importante asegurarme de que hago tiempo para la devoción personal, el ejercicio, la familia, preparación de sermones, visitación, y desarrollo personal. Hay cierta verdad en la expresión “el diablo les encuentra trabajo a las manos ociosas”.

Finalmente, observa que cuando la persona hace lo mejor que puede, debe aceptarlo así y no permitir que otros le hagan sentir culpable. Haz lo mejor que puedas y simplemente déjale el resto a Dios.


El Boletín Ministerial es un artículo semanal para pastores y ancianos producido por la Secretaría Ministerial de la Iglesia Adventista del Séptimo Día en la División Interamericana / Autor: Pastor Leonard Johnson, Secretario Ministerial Asociado.



19 de enero de 2018


Reconsiderando el llamado

En 2 Timoteo 1, el apóstol Pablo aconsejó al joven Timoteo que recordara su llamado y ordenación al ministerio evangélico. Este hecho ocurrió en un tiempo en que a Timoteo le estaba afectando el arresto de su mentor. El apóstol Pablo, bien podía sufrir la muerte en cualquier momento, según consta en el capítulo 4:6: “Yo ya estoy próximo a ser sacrificado. El tiempo de mi partida está cercano”. Tal vez la posibilidad de una muerte cercana pudo haber llevado a Pablo a confrontar a Timoteo instándolo a ser valiente y no tímido, pues le dice: “…porque no nos ha dado Dios espíritu de cobardía, sino de poder, de amor y de dominio propio”. (2 Tim. 1:7, RVR1995).  Consecuentemente, el apóstol Pablo le aconseja a Timoteo: Guarda el buen depósito por el Espíritu Santo que mora en nosotros” (2 Tim. 1:14, RVR1995). Y le aconseja, además, “que avives el fuego del don de Dios que está en ti por la imposición de mis manos” (2 Tim. 1:6).

¿Cuándo fue la última vez que reconsideraste tu llamado al ministerio evangélico?  

Es posible que hayan ya pasado cincuenta, treinta, diez o cinco años desde que fuiste ordenado como pastor, como director de departamento o como alto dirigente. Pero con el tiempo y con las diarias demandas de la iglesia o de la oficina, como es en mi caso, es posible caer en el laberinto de hacer las cosas que deben hacerse, de cumplir con las fechas límite, de prepararse para la reunión de alguna junta o comisión, sin mencionar los viajes; y eso es correcto, pues a todo ello debe prestarse atención. A pesar de la necesidad de atender todo lo anterior, debe encontrarse tiempo para reconsiderar la singularidad de la comunicación o impresión inicial con que Dios nos llamó para enlistarnos en su obra. Ese hecho me confronta de vez en cuando y especialmente al estar participando en la labor misionera. En otras palabras, nunca es fácil desprenderse de la rutina de las funciones como administrador y ocuparse principalmente de la evangelización. Sin embargo, ¡es tanto el gozo que experimento cuando me dedico a ello!

¿Por qué involucrarse?

Además de la necesidad de esforzarse en las trincheras de las campañas de evangelización y de reavivamiento, que nos alejan de las labores en la oficina, la Celebración “Señor, Transfórmame”, a celebrarse del 23 de marzo al 7 de abril en Haití, requiere la participación activa de algunos de nosotros, a través del territorio de la División. De hecho, se vuelve tarea personal para mí y para la Unión Caribeña del Atlántico, ya que seremos anfitriones de tal programa “Señor, Transfórmame”, en las cuatro asociaciones que forman nuestra unión. Ya de una vez, el coordinador de “Señor, Transfórmame” de nuestra unión, el Pastor Peter Kerr, está trabajando asiduamente en la búsqueda de personal clave y proveyendo entrenamiento y atención regularmente para asegurarse de que la Unión Caribeña del Atlántico esté lista para los posiblemente 50 pastores que celebrarán breves campañas de cosecha en todos los cuatro campos de la unión. Con un blanco propuesto de 10,000 nuevos miembros durante el periodo del 2016 al 2020 y, de alguna manera al presente un tanto retrasados en nuestro blanco, estamos determinados a experimentar un gran tiempo de cosecha a través de toda nuestra unión. Para el efecto, cada uno de los campos locales está procurando el apoyo de cada miembro, de acuerdo con el programa de Participación Total de los Miembros. Es más, el enfoque del programa “Señor, Transfórmame”, permite que cada miembro reconsidere su llamado a alguna forma de ministerio en el contexto del ejercicio del sacerdocio de todos los creyentes. ¡Qué gran privilegio! ¡Qué gran honor trabajar para Dios y de que se nos recuerde acerca de nuestro llamado inicial al ministerio! 


El Boletín Ministerial es un artículo semanal para pastores y ancianos producido por la Secretaría Ministerial de la Iglesia Adventista del Séptimo Día en la División Interamericana / Autor: Pastor Leonard Johnson, Secretario Ministerial Asociado.



12 de enero de 2018


El pastorado en términos simples

El título de esta sección puede parecer engañoso, especialmente si pensamos las exigencias del pastorado actual. A pesar de ello, ¿puede ser agradable pastorear? Yo creo que sí; puede ser apasionante y gratificante. He aquí unos pocos pasos básicos pero de largo alcance.

Manténgase en conexión con la Fuente

A diferencia de otras profesiones, el pastorado es un llamado. No obstante, eso no significa que no sienta una atracción o interés espiritual en otras profesiones. Lo que quiero señalar es la necesidad de una profunda convicción espiritual antes de entrar al ministerio pastoral. De otra manera, es probable que uno se sienta infeliz o falto de compromiso en medio de la oposición y las presiones. Elena G. White destaca que “La obra mayor, el esfuerzo más noble a que puedan dedicarse los hombres, es mostrar el Cordero de Dios a los pecadores” (Obreros evangélicos, p. 19). Y la Biblia confirma: “Y nadie toma para sí esta honra, sino el que es llamado por Dios, como lo fue Aarón” (Heb. 5:4).

Debido a este hecho, es absolutamente necesario que el que ministra a otros dedique tiempo significativo a Dios cada día, si es que quiere ser efectivo en alcanzar a otros. Eso incluye la devoción y la lectura diarias para alimentar el alma, orando sin cesar. 

Amar a las personas y amar el servicio

No es fácil amar en toda circunstancia, pero ser pastor es modelar a Cristo. Él demostró una disposición de solicitud sin paralelos para las personas de todas las edades. Recuerde en Marcos 10 que los niños le fueron traídos a Jesús, pero sus discípulos creyeron que él estaba demasiado ocupado para atenderlos. Pero estaba sumamente equivocados, porque él les dijo: “Dejad a los niños venir a mí, y no se lo impidáis, porque de los tales es el reino de Dios” (Mar. 10:14).

No todos poseen una naturaleza extrovertida, pero aun así es posible cultivar una actitud solícita por los miembros. Aun cuando el pastor o la pastora sea objeto de oposición y frialdad, puede tomar la decisión de llegar y ministrar a las personas. Eso implica llamar por teléfono para averiguar cómo anda el miembro. Implica enviar correos electrónicos y sí, responderlos, devolviendo las llamadas en un tiempo razonable. Asimismo, implica visitar a los miembros y sus parientes en el hogar y el hospital. A los miembros les encanta saber que el pastor se preocupa por ellos. Habrá escuchado la frase que dice: “A las personas no les importa cuánto usted sabe, hasta que sepan cuánto a usted le importan las personas”.

Visitar a los miembros requiere disciplina. Planifique visitas periódicas en días específicos, y con el tiempo esto se volverá un patrón.

Enseñar y predicar la Biblia

Enseñar y predicar demandan estudio, y el estudio exige disciplina. Afortunadamente, hay numerosos recursos que asisten al pastor a la hora de preparar sermones. Sin embargo, él o ella tiene que alejarse para leer y orar, y leer y orar hasta que Dios le brinde entendimiento. Ahora bien, eso lleva tiempo, y de allí la necesidad de apartar tiempo para el estudio. Puede que no sea dinámico o el mejor orador, pero cuando las personas sienten un ungimiento en la vida del pastor, confiarán en él y le pedirán oraciones y consejos. Permanezca con Dios lo suficiente, y él le dará algo que decir. Así podrá ser un gran pastor al seguir estos simples pasos.


El Boletín Ministerial es un artículo semanal para pastores y ancianos producido por la Secretaría Ministerial de la Iglesia Adventista del Séptimo Día en la División Interamericana / Autor: Pastor Leonard Johnson, Secretario Ministerial Asociado.

 



25 de mayo de 2018

El Valor del Estudio Diario


Sin duda alguna, estarás familiarizado con la pregunta “¿Estudiaste la lección?” De hecho, esta pregunta se le dirige cada sábado en cada clase de escuela sabática a cada miembro que está presente. Básicamente, la pregunta procura dar reconocimiento a quienes estudiaron dicha lección durante esa semana. Sin embargo, hay algo más involucrado en esa pregunta, pues ello indica si los miembros están prestando atención a lo que es importante – la devoción diaria y, por extensión, a si la iglesia está creciendo espiritualmente. Por esa razón, me gustaría presentar aquí algunos beneficios de la devoción y adoración diarias.

Beneficios de la devoción diaria

El primero entre los muchos beneficios de la devoción diaria es que nos permite el crecimiento en nuestra relación con Dios. En Marcos 3:14, se presenta a Jesús llamando a doce discípulos a fin de que “…estuvieran con él, para enviarlos a predicar”.  Muy frecuentemente se pasa por alto la frase “estuvieran con él”, pues hay siempre la tendencia a “hacer”, y a “ir”, al contrario de “ser o estar”. La devoción diaria provee tiempo para Dios y con Dios; y esa es definitivamente una necesidad de la humanidad, ya sea que lo reconozca o no.

Además de esto, el tiempo pasado con Dios nos permite tener sentido de nuestra pecaminosidad y buscar sinceramente el perdón de Dios. Somos pecadores salvados por gracia que luchamos diariamente con defectos y problemas de varios tipos. Cuando leo mi Biblia, sigo el plan de estudio de la lección y oro, me siento inclinado a confesar mis faltas y a procurar el perdón de Dios y su poder habilitador.

Además, con ello, mis días son más fáciles de manejar. No quiero decir con esto que la persona no va a enfrentar desafíos o lo inesperado, lo cual es inevitable; pero el tiempo pasado con Dios provee la disposición y la perspectiva que de otra manera podrían tal vez no experimentarse.

Seguramente hace algo por mi esposa el escuchar mi intercesión en su favor, al llamarla por nombre. De la misma manera, nuestros hijos reciben ánimo a través de nuestras oraciones y, más tarde, si no ahora mismo, tendrán razones para recordar y volver a vivir en su memoria aquellos momentos de devoción matinales y vespertinos. Además, está también la oportunidad de crecer en conocimiento. Como ministro con más de 36 años de experiencia, no dejo de asombrarme por lo que aprendo simplemente al estudiar las lecciones de la Escuela Sabática. Cuánta bendición ha sido estudiar acerca de los eventos del tiempo del fin durante este trimestre, lo cual nos está proveyendo la oportunidad de volver a enfocar nuestra atención en el santuario, el ministerio sumo sacerdotal de Cristo, el cambio del día de reposo, el papel representado por los Estados Unidos y el sello de Dios, etc.

Cuando no estudiamos

Por otra parte, cuando fallamos en disponer tiempo para Dios y su palabra, perdemos las oportunidades para crecer espiritualmente, y el resultado es que nuestros días parecieran estar fuera de control. Tal vez esto explica la razón por la que estamos tan ocupados, pero no podemos ver claramente que hayamos logrado algo. O tal vez hayamos logrado esto o lo otro, pero todavía nos sentimos tan vacíos y tan insatisfechos y no realizados. ¿Somos personas felices, o gruñonas e irritables? ¿No debería fluir de nosotros el amor de Cristo? Si encontramos siempre faltas en las demás personas, menos en nosotros mismos, entonces tal vez no estemos pasando tiempo suficiente con Dios, leyendo su palabra y orando. No puedo hablar por ustedes, pero ya he estado ahí; es solamente cuando me retiro o me alejo de todo y de todos, que vuelvo a recuperar el enfoque, la certeza y la confianza. Consideremos la siguiente descripción referente a Cristo: “El Señor Jesús mismo, cuando habitó entre los hombres, oraba frecuentemente. Nuestro Salvador se identificó con nuestras necesidades y flaquezas al convertirse en un suplicante que imploraba de su Padre nueva provisión de fuerza, para avanzar vigorizado para el deber y la prueba. Él es nuestro ejemplo en todas las cosas” (El camino a Cristo. p. 93).  Toma en cuenta que, “…si el Salvador de los hombres, el Hijo de Dios, sintió la necesidad de orar, ¡cuánto más nosotros, débiles mortales, manchados por el pecado, no debemos sentir la necesidad de orar con fervor y constancia!” (Ibíd).

Así que, al resumir éste mi mensaje semanal, debo añadir todavía a la pregunta original, que era: “¿Estudiaste?”, el hecho de que es necesario para la salvación de mi alma y de tu alma. La iglesia ha preparado para cada día, una porción de las Escrituras para que tú y yo la leamos y estudiemos a fin de poder crecer en gracia y conocimiento de Dios; y para que un día, ojalá sea muy pronto, Jesús venga a llevarnos para estar con él. Y estaremos entonces para siempre en la misma presencia de Dios. Por lo tanto, te insto a que dediquemos tiempo para la lectura de “Creed en sus Profetas” y la lección de la Escuela Sabática. El estudio de la lección puede hacer de ti un estudiante conocedor y espiritual de la Palabra de Dios. Con razón exclamó Job en su momento: “…sino que guardé las palabras de su boca más que mi comida” (Job 23:12). ¡Adorar es vivir y vivir es pasar la eternidad con Dios!


El Boletín Ministerial es un artículo semanal para pastores y ancianos producido por la Secretaría Ministerial de la Iglesia Adventista del Séptimo Día en la División Interamericana / Editor: Pastor Leonard Johnson, Secretario Ministerial Asociado.



1 de junio de 2018

El pastor y la capacitación de los ancianos

Por el pastor Adan Abdiel Dyck Gamez
Secretario Ministerial de la Unión Mexicana del Norte

Cada ministro del evangelio tiene la responsabilidad de compartir conocimiento, enseñar actitudes y modelar habilidades. Jesús es nuestro ejemplo en la implementación este desafío. Como Cristo trabajó con sus discípulos, los pastores y ancianos deben trabajar unidos. Para alcanzar el éxito en el trabajo pastoral con sus ancianos,  los ministros tomarán en cuenta tres etapas en la capacitación de sus ancianos. 

1. Compartir la misión a sus ancianos
Tras ver la multitud reunida, Jesús preguntó a Felipe: “¿Dónde podemos comprar comida para tanta gente? Jesús ya sabía lo que iba a hacer, pero preguntó esto para ver qué decía su discípulo” (Juan 6:5,6 TLA). Un pastor que cumple su misión entiende que debe compartir el desafío con sus líderes en la iglesia local. Esta capacitación esencial radica en conocer la tarea a realizar. En el registro sagrado de la alimentación de los cinco mil (Juan 6:5), Jesús pone en la mente de Felipe un interrogante que todo pastor necesita colocar en la mente de sus líderes, ¿De donde compraremos pan para que coman estos? La alimentación personalizada, familiar, corporativa, que dará la energia física y espiritual a las ovejas del rebaño, proviene de una visión compartida con los ancianos. El pastor no debe ni puede llevar solo esta carga.

Elena de White señala: “La obra del ministro representada por las siete estrellas es un trabajo sublime y sagrado. Cuando él da cabida a la idea de que su trabajo es solo sermonear, pasa por alto, y es seguro que descuide, el trabajo que depende del pastor del rebaño. Es su trabajo cuidar, supervisar el rebaño, y arreglar los asuntos de la iglesia de tal manera que todos tengan algo que hacer” (MPa p.43). En la orientación de Jetro para Moisés aprendemos que es la responsabilidad del líder, compartir y delegar el trabajo con sus ancianos y colaboradores. 

La obra se realizará y los resulados serán gloriosos. Elena de White agrega: “Feliz es el ministro que tiene un fiel Aarón y un Ur que le fortalezcan los brazos cuando se le cansen y los sostengan mediante la fe y la oración. Un apoyo tal es una ayuda poderosa para el siervo de Cristo en su trabajo y a menudo hará que la causa de la verdad triunfe gloriosamente” (MPa p.57). ¡Los ancianos son los Aarones y Ur para el trabajo del ministro! 

2. Responder a la pregunta: ¿cómo?
Después de ver a Jesús orando, sus discípulos se acercaron y le pidieron: “Señor, enséñanos a orar, así como Juan el Bautista enseñó a sus seguidores” (Jn 1:1). Jesús respondió: “Vosotros pues orareis así”. ¿Cómo? era el deseo inplícito en la pregunta.  Saber que hacer y comprender como hacerlo, son dos cosas diferentes. En este sentido Elena de White afirma: “Ministros, enseñen a la gente cómo trabajar”. (MPa 185). “Los ministros deben mostrar una seriedad real en ayudar a tales personas a triunfar, y deben esforzarse con perseverancia para desarrollar el talento” (MPa 184). Al responder el cómo, producto de la experiencia y la documentación, el pastor puede multiplicar exponencialmente la atención eficaz de sus múltiples congregaciones y responsabilidades.

3. Acompañarlos en la misión
Jesús subió a la barca y se fue con sus discípulos. Todavía estaban navegando cuando se desató una tormenta tan fuerte que las olas se metían en la barca. Mientras tanto, Jesús dormía.  Entonces sus discípulos fueron a despertarlo: “¡Señor Jesús, sálvanos, porque nos hundimos! Jesús les dijo: ¿Por qué están tan asustados? ¡Qué poco confían ustedes en Dios!” (Mt 8:23-26 TLA). El acompañamiento del líder a la zona de aplicación de las enseñanzas aprendidas constituye un elemento vital en la formación de los ancianos. Aprender la oración del “Padre Nuestro” requiere de un ambiente para su asimilación y aplicación. Los líderes ue acompañan a sus colaboradores en el trabajo,  transmiten inspiración y modelan las enseñanzas compartidas. ¡Es hora que los pastores capaciten  a sus ancianos para trabajar juntos para alcanzar el éxito de la iglesia!


El Boletín Ministerial es un artículo semanal para pastores y ancianos producido por la Secretaría Ministerial de la Iglesia Adventista del Séptimo Día en la División Interamericana / Editor: Pastor Josney Rodríguez, Secretario Ministerial.