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Boletín Ministerial



23 de febrero de 2018

Una Mirada a la Ceremonia de Bodas

Entre las celebraciones más encantadoras y gozosas llevadas a cabo por un pastor se encuentran las ceremonias nupciales, siendo que tal ceremonia le concede la oportunidad de “ministrar dentro de una alegre y espiritual celebración en favor de la pareja y sus familiares y amigos”. Sin embargo, puede también tornarse en la más vergonzosa y frustrante si se ignoran y no se siguen ciertas pautas clave. Por lo tanto, me propongo brindar las siguientes sugerencias. 

Propósito de una boda

El propósito de una boda cristiana es unir en forma legal y espiritual a un hombre y una mujer en santo matrimonio, según se señala en Génesis 2:24. El requisito legal reconoce las leyes del país, o de una determinada jurisdicción, las cuales no deben ser ignoradas, siendo que Dios nunca ha propugnado por el desacato a las leyes del país, a menos que las tales entren en conflicto con sus propias leyes. Espiritualmente hablando, el matrimonio ha sido ordenado por Dios, y una pareja que está contrayendo matrimonio, reconoce a Dios y su regalo de amor y de unión matrimonial. Por lo tanto, la pareja solicita la presencia de un pastor. Además, debe prestarse suma atención a la sencillez y la asequibilidad. 

Antes de la ceremonia nupcial

No es justo ni para el pastor, ni para la pareja, el pedirle al primero que celebre una ceremonia de bodas, sin suficiente tiempo para brindar consejo y asesoramiento. Dios ha encomendado al pastor que desempeñe su oficio diligente y honestamente delante de Dios y de los hombres; ¿cómo podría entonces celebrar tal ceremonia sin antes haberse sentado con la pareja para aconsejarla? La pareja comete una injusticia contra sí misma y el pastor, cuando no se pone en contacto con él en el tiempo oportuno. Esencialmente, la pareja se está negando a sí misma la oportunidad de examinar inteligentemente y con oración los caminos y motivos del uno y del otro. A través del consejo pastoral, la pareja podría determinar que el matrimonio entre ambos no es lo mejor y tal vez podría considerar razones para demorar el proceso. De esta manera, el omitir el consejo pastoral puede traer serias consecuencias, que podrían resultar más tarde en la separación o el divorcio.

El consejo pastoral prematrimonial tiene que ver con asuntos tales como temperamento, finanzas, trasfondo familiar, trasfondo religioso, comunicación, intimidad y cuando fuese necesario, recomendación para análisis de sangre y otros.

Requisito legal

Siendo que el matrimonio no es solamente un asunto de índole espiritual, es necesario que se hayan llenado todos los formularios relevantes y se hayan entregado todos los documentos pertinentes a la agencia gubernamental apropiada, a fin de asegurarse de que se ha cumplido con todos los requisitos antes de la ceremonia propiamente dicha. Por supuesto, durante las sesiones de consejo y asesoramiento, el pastor se asegurará de que se ha firmado el acta matrimonial y de que se provee el recibo correspondiente, juntamente con la otorgada licencia, lo cual se utiliza en la preparación de los documentos matrimoniales que se firman al final de la ceremonia.

Requisitos de la iglesia

Es de similar importancia prestar atención a los procedimientos de la iglesia que incluyen el uso del edificio, permiso para mover el mobiliario, el uso de música apropiada y consejo en relación con el vestuario, así como la disponibilidad del santuario. El prestar poca o nula atención a cualquiera de estos detalles puede resultar en bochorno y desilusión.

Planificar de antemano

En esencia, es necesario que la pareja que tiene planes de unirse en matrimonio se reúna de antemano con el pastor a fin de permitir que se preste atención a todo lo mencionado anteriormente. Desafortunadamente, pareciera que se le da actualmente mayor importancia al vestuario, a la lista de los invitados y al lugar donde habrá de efectuarse la recepción. Debe señalarse que la sencillez y el sano juicio son de suma importancia, respecto a la capacidad financiera de la pareja, siendo que es después de que la multitud se retira, cuando realmente comienza la vida de la pareja y, desafortunadamente para muchos, comienza con significativas deudas que tienden a llenar de estrés a la pareja, cuando deberían estar gozándose mutuamente y disfrutando de una prolongada luna de miel. Pero en vez de ello, los cobros consumen sus pensamientos, su tiempo y discusiones. Esto provee la fórmula para la frustración y algunas veces, para que uno de ellos recurra a varios medios buscando reprimir el estrés. La clave está en planificar y planificar de antemano, buscando en todo, la dirección divina.  


El Boletín Ministerial es un artículo semanal para pastores y ancianos producido por la Secretaría Ministerial de la Iglesia Adventista del Séptimo Día en la División Interamericana / Autor: Pastor Leonard Johnson, Secretario Ministerial Asociado.



16 de febrero de 2018

Protocolo en Funerales

La muerte de un ser amado trae mucho sufrimiento y, de alguna forma, trae consigo también alto grado de estrés, al tenerse que enfrentar y relacionar con compañías de seguros, lugar del empleo, servicios de funeraria, cementerio, miembros de la familia, y no necesariamente por último, con un pastor o anciano de iglesia. Y sin embargo, estas interacciones no constituyen el final de la dura experiencia para los miembros de la familia del difunto, siendo que el servicio fúnebre mismo puede tomar un giro inesperado, convirtiéndolo en una larga y cansadora reunión. Por lo tanto, voy a compartir con ustedes algunas observaciones y sugerencias.  

Condolencias, comentarios y tributos

Los pastores y ancianos de iglesia deben ayudar a la familia de la persona fallecida en la preparación del programa. Por lo tanto, se les debe aconsejar con respecto al número de personas que presentarán tales condolencias, comentarios y tributos. He observado que, después de que dos o tres personas han hablado, hay mucho de repetición y pareciera todo un desafío ajustarse al tiempo concedido de dos a tres minutos. Pareciera haber en los servicios fúnebres una especie de hálito o atmósfera que inspirara aun a la persona más tímida, a hablar por mucho más tiempo que lo requerido, especialmente si se le anima con efusivos “amenes” de parte de la congregación. Aun los pastores y ancianos de iglesia pueden extenderse en el tiempo, al dirigir sus mensajes. No es necesario que todos los pastores y ancianos de iglesia den sus condolencias. El presidente de la asociación, el secretario ministerial, o un pastor de iglesia local, pueden representar a los otros pastores y ancianos de iglesia. Es necesario ayudar a la familia de la persona fallecida al resistir a la presión de ceder a algunas peticiones de último momento, de personas que desean también hablar o cantar.  

Música especial o selecciones musicales

Una selección musical implica solamente eso, una interpretación vocal o instrumental. Sin embargo, quienes han asistido a varios funerales, habrán sido testigos del hecho de que algunos intérpretes hacen comentarios o incluso un “pequeño sermón” antes de cantar o tocar, ajenos al hecho de que el tiempo sigue corriendo y que otros deben todavía participar, incluyendo al pastor con su sermón u homilía. En algunas iglesias, justamente antes de la interpretación musical, un ujier conduce al intérprete al frente, recordándole lo que se espera que debe hacer. Luego, y tan pronto como la persona que participaba justamente antes se retira del podio, el cantante o intérprete musical debe estar ya en su lugar para cantar o tocar, sin tener que extender de otra manera el tiempo del canto o del servicio.

Lectura del Obituario

La mayoría de las personas presentes leen el obituario durante el servicio funeral, o tan pronto como se sientan a esperar que comience el servicio fúnebre, especialmente si llegan a tiempo y tienen la fortuna de obtener una copia del programa impreso. De esta manera, cuando alguien desde el podio lee el obituario en voz alta durante el servicio, o pide que todos lo lean juntos en silencio, se está utilizando un tiempo que podría ser aprovechado en otra parte del programa.

Sermón u homilía

No es necesario predicar un largo sermón, especialmente después de que la familia y los asistentes han estado sentados por largo tiempo. Pero tampoco es justo que el pastor tenga que acortar su sermón porque las personas que han hablado o interpretado números musicales hayan consumido el tiempo disponible; de manera que, como resultado, una buena cantidad de personas se vayan marchado antes de escuchar el mensaje. Y esto levanta una pregunta: ¿Cuál es el propósito de un servicio fúnebre?

Seguimiento

Es después de la inhumación de un ser querido cuando realmente cuenta el mantenerse en contacto con la familia. Pueden ser de gran utilidad las visitas, llamadas telefónicas, ayudar con alimentos y tareas domésticas. Por supuesto. aunque ya no estén los familiares bajo el foco de atención, tales actos pueden ser muy necesarios. Pastores y ancianos de iglesia: Hagamos nuestra parte para hacer los servicios fúnebres más breves y al punto. Y sobre todo, presten atención al cuidado y apoyo proporcionado después del funeral. 


El Boletín Ministerial es un artículo semanal para pastores y ancianos producido por la Secretaría Ministerial de la Iglesia Adventista del Séptimo Día en la División Interamericana / Autor: Pastor Leonard Johnson, Secretario Ministerial Asociado.



9 de febrero de 2018

Bautismos a lo Grande

En el 2011, cuando asistía a un breve curso intensivo de Español, en UNDECA, la Universidad Adventista de Centroamérica, en Costa Rica, fui testigo de un servicio bautismal que realmente me impactó. Si recuerdo bien, se celebró al final de una Semana de Oración que  fue dirigida por dos pastores en la capilla de la Universidad; de los cuales, uno dirigió la palabra en la mañana y el otro en la tarde. Como pastor de iglesia y administrador, bien familiarizado con las ceremonias bautismales, observé con intenso interés y, para mi satisfacción, noté los siguientes puntos que me llamaron la atención.

El bautismo no fue improvisado

Los adoradores tenían muy claro, por lo menos así lo sentí yo, desde el comienzo del servicio, que se iba a llevar a cabo una ceremonia bautismal. Al llegarse el momento del bautismo, esto no se sintió como una intrusión, sino más bien como una parte importante del servicio de adoración. Fue también de mucho ánimo observar el apoyo dado a los tres candidatos, mientras avanzaban rumbo al frente de la capilla. Me dio la impresión de que esas queridas personas estaban completamente conscientes de lo que ocurría en el servicio y estaban en todo listas para la ocasión. Igualmente impresionante y conmovedora fue la toma de los votos bautismales.

Los dos pastores que tuvieron a su cargo la Semana de Oración, presentaron los votos. Sentado en mi asiento y observando atentamente, tuve la oportunidad de considerar en forma objetiva lo que yo había estado haciendo durante años y observar también objetivamente las similitudes y las posibles diferencias. El escuchar la toma de los votos me permitió colocarme en la posición de un candidato y no en el papel usual para mí, de pastor. Esto es bueno, siendo que se le presenta a la persona la oportunidad de escuchar, compenetrarse e interiorizar. ¿Pensamos realmente en lo que significa vivir para Cristo y ayudar a otros a estar listos para su retorno? La interiorización de los votos nos fuerza a considerar qué es lo que estamos haciendo. Para aquellos de nosotros, en el papel de pastores y ancianos de iglesia, sería tal vez algo muy bueno sacar nuestro certificado de bautismo y repasar con atención lo que hemos prometido. Con suerte, la revisión de eso que prometimos nos llevará a una renovación de ese compromiso inicial.

En la pila bautismal

En bautisterio mismo podía ser observado por todos los adoradores, siendo que la pila bautismal estaba colocada en sitio elevado y contaba con un cristal transparente, de manera que la audiencia podía presenciar el bautismo. Y adivinen qué había en la pila bautismal…nada menos que pétalos de rosa, o por lo menos eso fue lo que me parecieron, flotando en la superficie del agua. Fue impresionante observar también la forma en que los pastores estaban vestidos. Sí, ellos estaban pulcramente adornados con túnicas blancas, camisas abotonadas y corbata. Dos pastores llevaron a cabo el servicio bautismal. ¡Qué espectáculo! Estaban inteligentemente vestidos para este servicio. Y aquí hay un ejemplo para todos nosotros como pastores y ancianos de iglesia.  Debemos asegurarnos siempre de estar bien vestidos para la ocasión. Los observadores deberían poder distinguir bien entre el pastor oficiante y el candidato.

La Santa Cena

Y como si lo anterior no fuera poco, esta ceremonia fue seguida de un servicio de comunión. Después del bautismo hubo un breve sermón, y la audiencia se  separó a sus respectivos sitios para el lavamiento de los pies. Esto fue algo extra especial para los nuevos creyentes que participaron del lavamiento de los pies. Qué feliz me sentí de ser parte de un grupo que lavó los pies de un recién bautizado.

¿Qué quiero decir con lo anterior? ¡Es muy sencillo! Debemos asegurarnos de hacer una ceremonia bautismal muy especial y no solamente hacer algo porque debe hacerse o para quitárnoslo de encima. Este servicio debe ser una bendición para el candidato, para su familia y para todo el cuerpo de la iglesia. Debe ser un servicio que no podamos olvidar. Pero, sobre todo, debe representar e indicar lo que es -un matrimonio con Cristo. Por lo tanto, hagámoslo centrado en Cristo y cristianamente cordial. 


El Boletín Ministerial es un artículo semanal para pastores y ancianos producido por la Secretaría Ministerial de la Iglesia Adventista del Séptimo Día en la División Interamericana / Autor: Pastor Leonard Johnson, Secretario Ministerial Asociado.



2 de febrero de 2018

El Valor de la Visitación Personal 

Fundamentos bíblicos y del Espíritu de Profecía para la visitación

La palabra “visitar” y sus derivados está registrada aproximadamente unas 36 veces y hasta 26 veces en algunas otras versiones de la Biblia. Esta cantidad de veces subraya para mí la importancia de la visitación. De hecho, nuestro Señor Jesucristo declara en Mateo 25:43: “Fui forastero, y no me recogisteis; estuve desnudo, y no me cubristeis; enfermo, y en la cárcel, y no me visitasteis”. De la misma manera, Santiago, el hermano de nuestro Señor, explica en Santiago 1:27: “La religión pura y sin mácula delante de Dios el Padre es esta: Visitar a los huérfanos y a las viudas en sus tribulaciones, y guardarse sin mancha del mundo”. Tomando en cuenta lo anterior, podemos realmente apreciar el ejemplo del apóstol Pablo, registrado en Hechos 15:36, cuando le dijo a Bernabé: “Volvamos a visitar a los hermanos en todas las ciudades en que hemos anunciado la palabra del Señor, para ver cómo están”. Más aun, en el libro El evangelismo, subraya Elena G. White:  “No solamente ha de presentarse la verdad en las asambleas públicas; ha de hacerse obra de casa en casa” (El evangelismo, p, 316). Por lo tanto, y de acuerdo con el mandato bíblico y del Espíritu de Profecía de visitar, la Secretaría Ministerial de la División Interamericana insta a los pastores y ancianos de iglesia a visitar consistente y regularmente a los miembros de iglesia.

¡La visitación es imprescindible!

Indiscutiblemente y sin lugar a dudas, ni los pastores ni los ancianos de iglesia pueden ser eficientes en el ministerio sin echar mano del contacto personal. Tampoco las iglesias pueden ser dinámicas y orientadas hacia la misión sin una visitación interna y de evangelización. Al considerar la visita que hizo Jesús al hogar de Martha, María y Lázaro, puede decirse que tuvo un gran impacto positivo en ellos y también en otros en Betania. Aun a través de los años siguientes hasta llegar al periodo actual, ha continuado este impacto positivo. Personalmente he sido muy bendecido a través del ministerio de visitación y procuro encontrar tiempo para hacer visitas en el hospital y en los hogares, juntamente con mi esposa, acercándome así a los miembros de la iglesia y a los que no son miembros. Esto hace que tenga presente mi llamado como pastor.  

Reacción hacia la visitación

Muchos miembros de iglesia experimentan un sentido de pertenencia y aprecio al ser visitados. La visitación les comunica el mensaje de que están siendo cuidados y de que se está pensando en ellos. Y eso es precisamente lo que queremos, entre otras bendiciones, deseamos que los miembros se sientan valorados y apreciados. Además de esto, haríamos muy bien como pastores en entrenar a nuestros miembros a visitarse también unos a otros. Esto le hace bien a la persona involucrada en el ministerio y el servicio. También aligerará la carga del pastor y estimulará a los miembros de la iglesia a involucrarse y a participar activamente. Los miembros de iglesia  son valiosos y deben sentirse de esa manera. Sin ellos, la iglesia no puede existir. Además, debemos suplir y atender algunas de sus necesidades, ya sea de ánimo, de comprensión de las doctrinas y aclaración de algunos asuntos. Esto nos ayuda a ser sensibles y considerados en cuanto a sus necesidades. Después de todo, Jesús fue maestro en esto y lo sigue siendo hoy a través de nosotros. Por lo tanto, seamos hallados fieles en cumplir sus mandatos. Nuestra iglesia local, misión, asociación, unión y división serán así más fuertes. 


El Boletín Ministerial es un artículo semanal para pastores y ancianos producido por la Secretaría Ministerial de la Iglesia Adventista del Séptimo Día en la División Interamericana / Autor: Pastor Leonard Johnson, Secretario Ministerial Asociado.




26 de enero de 2018

Venciendo los Obstáculos del Ministerio

El programa “Focus on the Family” informa que “la enorme cifra de 1,500 pastores abandonará sus iglesias . . . debido a caídas morales, agotamiento o contención dentro de la congregación” (Pastores y Esposas en el Punto de Ruptura - Adventist Review en línea). La referencia anterior subraya en forma esencial los problemas y desafíos encontrados dentro del ministerio pastoral. Dando por sentado esta realidad, ¿en qué forma puede la persona manejar tales desafíos y problemas posados por miembros de la iglesia y colegas? A este respecto, les comparto los siguientes puntos: 

Recuerda el llamado que te hizo Dios

Recordar el llamado que nos hizo Dios, es reafirmar la confianza en su propósito y razón por estar en el ministerio. Es como hacernos las preguntas “¿Quién soy?” y “¿Qué estoy haciendo en el ministerio?”, “¿Por qué debería continuar en él?” Es de humanos el sentirse afectados y experimentar dolor y hasta fracasos, pero es de importancia crucial saber la razón por la cual la persona está en el ministerio y por qué debe continuar en el mismo. El apóstol Pablo hace referencia a su llamado al ministerio evangélico unas tres veces, en el libro de los Hechos, capítulos 9, 22 y 26. Adicionalmente, esto le permite a la persona ajustar nuevamente el enfoque y experimentar un sentido de compromiso más profundo. Permite también experimentar el sentido de cumplimiento, satisfacción y de significado, al involucrarse en el ministerio en favor de la iglesia.

Espera las críticas

Por cierto, nadie se goza en ser criticado, aun cuando en ocasiones se trate de crítica constructiva. Seguramente preferiríamos recibir alabanzas, elogios y hasta adulación. Sin embargo, eso no sería correcto, especialmente la adulación, porque fallaría en enfrentarnos con la honestidad. El escuchar semana tras semana las palabras “Ese fue un gran sermón”, puede llevarnos a esperar eso mismo siempre; y cuando no ocurre así, puede ser muy desalentador.  Personalmente me gozo más cuando los miembros comentan: “Ese sermón tocó mi corazón”, o “Nunca hubiera pensado que eso estaba en el texto”, etc. Me siento bien cuando la persona probablemente tiene la intención de investigar en la Biblia por sí misma.  

El anticipar las críticas tiende a amortiguar el golpe. Además, si un pastor puede aceptar objetivamente las críticas, puede obtener gratuitamente algún buen consejo. Y, excepto por la incomodidad de las críticas, la persona va a salir beneficiada por ello (dependiendo por supuesto de su personalidad, siendo que algunos de nosotros podemos manejar bien las críticas, pero otros no tan bien). 

Establece un ministerio de oración

No es ningún secreto que una de las armas más efectivas que posee un pastor, es el arma de la oración. La oración le permite a la persona elevar su pensamiento hacia un poder más grande y mucho más alto que sí misma, al contrario de enfocar su atención en los problemas, asuntos y cosas de este mundo. Desarrolla la práctica de orar en favor de personas difíciles, mencionándolas por nombre. Es muy difícil orar por alguien y desearle al mismo tiempo mal. Más aun, es a través de la oración que podemos depender de Dios para que nos otorgue sabiduría, soluciones y el valor requerido para confrontar, bien que con fino tacto y en forma cristiana. 

Planifica tus días

El dejar el día abierto a la deriva es darle tiempo a la contemplación propia y de las situaciones. Por otra parte, el usar estrategias para lograr un ministerio eficiente, puede dar lugar a la frescura y originalidad, a la innovación y a un sentido de estructura. Es importante asegurarme de que hago tiempo para la devoción personal, el ejercicio, la familia, preparación de sermones, visitación, y desarrollo personal. Hay cierta verdad en la expresión “el diablo les encuentra trabajo a las manos ociosas”.

Finalmente, observa que cuando la persona hace lo mejor que puede, debe aceptarlo así y no permitir que otros le hagan sentir culpable. Haz lo mejor que puedas y simplemente déjale el resto a Dios.


El Boletín Ministerial es un artículo semanal para pastores y ancianos producido por la Secretaría Ministerial de la Iglesia Adventista del Séptimo Día en la División Interamericana / Autor: Pastor Leonard Johnson, Secretario Ministerial Asociado.



19 de enero de 2018


Reconsiderando el llamado

En 2 Timoteo 1, el apóstol Pablo aconsejó al joven Timoteo que recordara su llamado y ordenación al ministerio evangélico. Este hecho ocurrió en un tiempo en que a Timoteo le estaba afectando el arresto de su mentor. El apóstol Pablo, bien podía sufrir la muerte en cualquier momento, según consta en el capítulo 4:6: “Yo ya estoy próximo a ser sacrificado. El tiempo de mi partida está cercano”. Tal vez la posibilidad de una muerte cercana pudo haber llevado a Pablo a confrontar a Timoteo instándolo a ser valiente y no tímido, pues le dice: “…porque no nos ha dado Dios espíritu de cobardía, sino de poder, de amor y de dominio propio”. (2 Tim. 1:7, RVR1995).  Consecuentemente, el apóstol Pablo le aconseja a Timoteo: Guarda el buen depósito por el Espíritu Santo que mora en nosotros” (2 Tim. 1:14, RVR1995). Y le aconseja, además, “que avives el fuego del don de Dios que está en ti por la imposición de mis manos” (2 Tim. 1:6).

¿Cuándo fue la última vez que reconsideraste tu llamado al ministerio evangélico?  

Es posible que hayan ya pasado cincuenta, treinta, diez o cinco años desde que fuiste ordenado como pastor, como director de departamento o como alto dirigente. Pero con el tiempo y con las diarias demandas de la iglesia o de la oficina, como es en mi caso, es posible caer en el laberinto de hacer las cosas que deben hacerse, de cumplir con las fechas límite, de prepararse para la reunión de alguna junta o comisión, sin mencionar los viajes; y eso es correcto, pues a todo ello debe prestarse atención. A pesar de la necesidad de atender todo lo anterior, debe encontrarse tiempo para reconsiderar la singularidad de la comunicación o impresión inicial con que Dios nos llamó para enlistarnos en su obra. Ese hecho me confronta de vez en cuando y especialmente al estar participando en la labor misionera. En otras palabras, nunca es fácil desprenderse de la rutina de las funciones como administrador y ocuparse principalmente de la evangelización. Sin embargo, ¡es tanto el gozo que experimento cuando me dedico a ello!

¿Por qué involucrarse?

Además de la necesidad de esforzarse en las trincheras de las campañas de evangelización y de reavivamiento, que nos alejan de las labores en la oficina, la Celebración “Señor, Transfórmame”, a celebrarse del 23 de marzo al 7 de abril en Haití, requiere la participación activa de algunos de nosotros, a través del territorio de la División. De hecho, se vuelve tarea personal para mí y para la Unión Caribeña del Atlántico, ya que seremos anfitriones de tal programa “Señor, Transfórmame”, en las cuatro asociaciones que forman nuestra unión. Ya de una vez, el coordinador de “Señor, Transfórmame” de nuestra unión, el Pastor Peter Kerr, está trabajando asiduamente en la búsqueda de personal clave y proveyendo entrenamiento y atención regularmente para asegurarse de que la Unión Caribeña del Atlántico esté lista para los posiblemente 50 pastores que celebrarán breves campañas de cosecha en todos los cuatro campos de la unión. Con un blanco propuesto de 10,000 nuevos miembros durante el periodo del 2016 al 2020 y, de alguna manera al presente un tanto retrasados en nuestro blanco, estamos determinados a experimentar un gran tiempo de cosecha a través de toda nuestra unión. Para el efecto, cada uno de los campos locales está procurando el apoyo de cada miembro, de acuerdo con el programa de Participación Total de los Miembros. Es más, el enfoque del programa “Señor, Transfórmame”, permite que cada miembro reconsidere su llamado a alguna forma de ministerio en el contexto del ejercicio del sacerdocio de todos los creyentes. ¡Qué gran privilegio! ¡Qué gran honor trabajar para Dios y de que se nos recuerde acerca de nuestro llamado inicial al ministerio! 


El Boletín Ministerial es un artículo semanal para pastores y ancianos producido por la Secretaría Ministerial de la Iglesia Adventista del Séptimo Día en la División Interamericana / Autor: Pastor Leonard Johnson, Secretario Ministerial Asociado.



12 de enero de 2018


El pastorado en términos simples

El título de esta sección puede parecer engañoso, especialmente si pensamos las exigencias del pastorado actual. A pesar de ello, ¿puede ser agradable pastorear? Yo creo que sí; puede ser apasionante y gratificante. He aquí unos pocos pasos básicos pero de largo alcance.

Manténgase en conexión con la Fuente

A diferencia de otras profesiones, el pastorado es un llamado. No obstante, eso no significa que no sienta una atracción o interés espiritual en otras profesiones. Lo que quiero señalar es la necesidad de una profunda convicción espiritual antes de entrar al ministerio pastoral. De otra manera, es probable que uno se sienta infeliz o falto de compromiso en medio de la oposición y las presiones. Elena G. White destaca que “La obra mayor, el esfuerzo más noble a que puedan dedicarse los hombres, es mostrar el Cordero de Dios a los pecadores” (Obreros evangélicos, p. 19). Y la Biblia confirma: “Y nadie toma para sí esta honra, sino el que es llamado por Dios, como lo fue Aarón” (Heb. 5:4).

Debido a este hecho, es absolutamente necesario que el que ministra a otros dedique tiempo significativo a Dios cada día, si es que quiere ser efectivo en alcanzar a otros. Eso incluye la devoción y la lectura diarias para alimentar el alma, orando sin cesar. 

Amar a las personas y amar el servicio

No es fácil amar en toda circunstancia, pero ser pastor es modelar a Cristo. Él demostró una disposición de solicitud sin paralelos para las personas de todas las edades. Recuerde en Marcos 10 que los niños le fueron traídos a Jesús, pero sus discípulos creyeron que él estaba demasiado ocupado para atenderlos. Pero estaba sumamente equivocados, porque él les dijo: “Dejad a los niños venir a mí, y no se lo impidáis, porque de los tales es el reino de Dios” (Mar. 10:14).

No todos poseen una naturaleza extrovertida, pero aun así es posible cultivar una actitud solícita por los miembros. Aun cuando el pastor o la pastora sea objeto de oposición y frialdad, puede tomar la decisión de llegar y ministrar a las personas. Eso implica llamar por teléfono para averiguar cómo anda el miembro. Implica enviar correos electrónicos y sí, responderlos, devolviendo las llamadas en un tiempo razonable. Asimismo, implica visitar a los miembros y sus parientes en el hogar y el hospital. A los miembros les encanta saber que el pastor se preocupa por ellos. Habrá escuchado la frase que dice: “A las personas no les importa cuánto usted sabe, hasta que sepan cuánto a usted le importan las personas”.

Visitar a los miembros requiere disciplina. Planifique visitas periódicas en días específicos, y con el tiempo esto se volverá un patrón.

Enseñar y predicar la Biblia

Enseñar y predicar demandan estudio, y el estudio exige disciplina. Afortunadamente, hay numerosos recursos que asisten al pastor a la hora de preparar sermones. Sin embargo, él o ella tiene que alejarse para leer y orar, y leer y orar hasta que Dios le brinde entendimiento. Ahora bien, eso lleva tiempo, y de allí la necesidad de apartar tiempo para el estudio. Puede que no sea dinámico o el mejor orador, pero cuando las personas sienten un ungimiento en la vida del pastor, confiarán en él y le pedirán oraciones y consejos. Permanezca con Dios lo suficiente, y él le dará algo que decir. Así podrá ser un gran pastor al seguir estos simples pasos.


El Boletín Ministerial es un artículo semanal para pastores y ancianos producido por la Secretaría Ministerial de la Iglesia Adventista del Séptimo Día en la División Interamericana / Autor: Pastor Leonard Johnson, Secretario Ministerial Asociado.